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miércoles, 27 de junio de 2012

120 minutos, ningún gol, pocos disparos y de nuevo España a la final


La grave lesión de David Villa que no le permitió llegar a tiempo y la inestabilidad en el juego de Fernando Torres durante largo período creó un rompecabezas para el director técnico de España, Vicente Del Bosque en los meses previos a la Eurocopa.

Vicente Del Bosque
Del Bosque probó a muchos jugadores de perfil ofensivo, pero sin que aparentemente muchos de ellos le convencieran, como el valencianista Roberto Soldado y el atacante del Atlético de Madrid, Adrián.

El no tener a un solo delantero que inspirase una confianza total ha provocado que España en esta Eurocopa haya utilizado incluso a Cesc Fábregas como ‘falso nueve’. Fuera del partido contra Irlanda (quizá le peor de las selecciones de esta Eurocopa) encontrar el gol y crear las ocasiones de anotar les ha costado mucho a España.

En el caso de Portugal todo estaba muy claro: Cristiano Ronaldo, Nani y algún delantero solitario buscando aprovechar los contragolpes y los lances de larga distancia. Menos talento colectivo, por lo cual posiblemente no tenían el rompecabezas que si tenía Del Bosque.

Un primer tiempo más cercano para el olvido que para la leyenda

Que Álvaro Negredo saliese en punta en el once español ante Portugal fue relativa (o quizá absolutamente) extraño cuando se tenían a Torres, Pedro Rodríguez y Fernando Llorente en la banca. La apuesta española pasaba obviamente por el enorme potencial de su medio campo, con hombres de creación y gol ocasional, como Andrés Iniesta, Xavi Hernández, Xabi Alonso y David Silva, secundados por el trabajo de contención de Busquets.

Andrés Iniesta 
El juego de medio campo de España, la mejor virtud que le ha permitido ser la máxima referencia del fútbol desde el 2008, no tuvo una actuación brillante (a excepción de algunas jugadas de Iniesta), en gran medida al buen trabajo defensivo de los portugueses, que obligaban incluso a la salida con el pase largo en algunos momentos, algo infrecuente en la estética de juego de los españoles.

Por momentos los mediocampistas españoles podían moverse y circular el balón con mayor libertad, ante la dificultad de portugueses de mantener a raya a tanto jugador con tan buen toque del balón en el centro del campo.

Alrededor del minuto 8 para los españoles y el 25 para los portugueses fueron los mejores pasajes del partido para ambos, en un primer tiempo lejano a la leyenda y más cercano al olvido. Al minuto 40 aún no había habido un tiro bajo los tres palos ni de españoles ni de portugueses. Las buenas defensas de ambos equipos, más el buen quehacer en la presión de Portugal en el medio campo, hacía muy trabado el partido. Un 57 % de posesión para España, dominadora entre un 65-70 % en muchos partidos desde hace años, era una muestra de que la labor de crear obstáculos y romper la fluidez del juego español estaba siendo efectiva por parte de los portugueses.

Segundo tiempo: un guión poco alterado

Muy discreto en su juego (en gran medida también por los poquísimos balones que le llegaron) Negredo sale al minuto 53 por Cesc Fábregas. Tres minutos después Almeida lanza su primer disparo de tres o cuatro antes de su salida, pero ninguno representó peligro para Iker Casillas. Al minuto 60 entre Jesús Nava por David Silva, segundo cambio español contra ninguno de Portugal. Evidentemente para Del Bosque el papel de España en el guión del partido no era el más deseable.

El delantero portugués Hugo Almeida tuvo dos o tres disparos, pero todos pecaron de falta de puntería. No muy lejano de esa realidad estuvo CR7, que tuvo dos tiros libres a distancias y ángulos favorables en el minuto 70 y el 82, siempre con el mismo desenlace: disparos fuertes sobrevolando el travesaño. En ninguno de los dos casos creó problemas a Iker Casillas. Incluso no fue hasta las inmediaciones del minuto 70, tras disparo de Xavi Hernández, que el portero portugués Rui Patricio, tuvo su primera intervención con un disparo a puerta.

La mejor España jugó en el tiempo complementario

Los minutos iniciales del primer tiempo extra mostraba la tónica de un partido que fue mucho más de los defensas que de los jugadores de ataque, que pecaron de imprecisión y falta de claridad en ambos bandos la mayoría del partido.

Pero al minuto 103 Jordi Alba tras una gran jugada asiste a Iniesta, el cual tira rápidamente a poquísimos metros del portero. Rui Patricio se hizo gigante en la jugada al rechazar lo que parecía un gol cantado. Al 105 Sergio Ramos lanza un disparo muy peligroso, yéndose por pocas pulgadas.

Los últimos 15 minutos de dos horas de partido fue el mejor momento de España, precisamente en el período que se supone mayor cansancio físico y con mayores probabilidades de imprecisiones y yerros. La actitud española parecía clara: no tener que llegar a los penales.

Al minuto 110 hubo un peligroso disparo de Navas, detenido por el portero luso, y en el 113 parecía que una contra de Pedro Rodríguez podía terminar en gol, pero tres defensas portugueses le cerraron bien el paso cuando se acercaba al área chica. Lo intentaba España, pero sin poder. El aroma a penales ya se percibía.

La tanda de la “supuesta” suerte

Iker Casillas 
¿Algo de suerte tiene la tanda de penales? Sí…y no. Porque hay que convertirlos o saber detenerlos. No hay mucha diferencia entre los goles cuando el partido se rige por el reloj. O los haces o no los haces. También para esto hay que estar preparado, y también hay que tener carácter, precisión y astucia, exactamente igual que cuando buscas el gol en el marco de los 90 minutos, o 120 en partidos a vida o muerte.

Con marcador 4-2 en los penales (incluido uno genial de Sergio Ramos, muy similar al de Pirlo en el partido contra Inglaterra) los españoles llegan a su tercera final consecutiva de de los dos principales torneos que puede jugar un equipo europeo: final de la Eurocopa del 2009 y Final del Mundial 2010.

¿Acertó o falló Cristiano Ronaldo en la tanda de penales? Ni una cosa ni la otra: no tuvo el privilegio de lanzarlo, ya que al estar quinto en el listado de lanzamientos ya no tuvo necesidad de tirarlo luego de que Fábregas concretase el cuarto para España.

En un partido donde Portugal cumplió muy bien el trabajo de obstaculizar las mejores virtudes españolas y donde tuvo incluso algunas posibilidades mejores en los primeros 90 minutos para ganar el partido, finalmente el mejor equipo pasó a la final, aún con las evidentes dificultades que vienen acarreando para concretar goles, incluso hasta para crear mayores oportunidades.

De ganar el domingo será la primera selección europea que ganase Euro, Mundial y Euro de manera consecutiva. Solo Alemania pudo hacerlo en los años 70, pero se quedó corta. De ganar España el domingo empataría con Alemania como máximos vencedores de la Eurocopa, con 3 títulos. De ganar España completaría uno de los cuatrienios más brillantes en la historia para una selección nacional.

Números que casi no mienten (porque no siempre las estadísticas lo dicen todo)

Cristiano Ronaldo 
En 120 minutos de partido se cometieron 52 faltas (31 de Portugal y 21 de España), que generaron 9 tarjetas amarillas, 5 para los portugueses y 4 para los españoles. Los disparos de España fueron 10, de los cuales solo 2 fueron al arco. Portugal menos minimalistas, pero también negado al gol: 11 disparos, 5 al arco.

Los portugueses siguen teniendo una sola victoria en partido oficial contra España, conseguida en la Eurocopa de 2004 en fase de grupo, con marcador 1-0 tras gol de Nuno Gómez en el minuto 57. Con la victoria de este miércoles 27 de junio España elimina a Portugal de uno de los dos grandes torneos que pueden jugar los europeos por segunda vez consecutiva, tras la victoria 1-0 en los Cuartos de Final del Mundial 2010. Y CR7 sigue su sequía ante España: ni un gol en partidos oficiales. 

viernes, 22 de junio de 2012

Demasiado CR7 para la República Checa


Qué el gol de Cristiano Ronaldo llegase al minuto 79 y que el marcador final fuese 1-0 pudiese parecer, para quien no viene el primer partido de los Cuartos de Final de la Eurocopa 2012, un partido equilibrado. Nada más lejos de la realidad.

Y es que hubo dos actitudes muy contrapuestas en el terreno de juego. Mientras un equipo salió a la cancha sintiéndose inferior y cuyos mejores argumentos era impedir que uno de los mejores jugadores del mundo no hiciese el daño que finalmente logró, el otro salió con ímpetu, con ganas de ser favorito para el torneo, de avasallar y derrumbar el muro del rival, aunque no siempre fuese con los mejores argumentos. Esa fueron las diferentes actitudes con que salieron checos y portugueses a jugar.

Si bien es cierto que de los 20 tiros portugueses solo cinco fueron al arco y que muchos de los tiros fuera de portería eran más parte de la desesperación de no poder penetrar el arco rival que lances de elevadas posibilidades, no menos cierto es que la ambición por ir al frente, por marcar, por lograr la victoria, por no especular con tiempos extras y mucho menos con la tanda de penales, fue de los lusos, no de los checos, que a duras penas hicieron dos disparos, ninguno de ellas bajo los tres palos, lo que evidentemente hizo que la presencia del portero portugués fuese casi testimonial. Hasta daba la impresión de que si el arquero Rui Patricio se hubiese ausentado 15 ó 20 minutos del arco aún así los checos hubiesen ignorado la portería.

La ambición portuguesa fue tan grande y el temor checo tan palpable que los lusos dominaron la posesión del balón (56 %), a pesar de ser el equipo de los que compiten en Cuartos de Final que menos tiempo tuvo el balón en la fase de grupos. La ambición fue de todo Portugal y de todas sus líneas, pero si en alguien pudiese personalizarse esas ganas enormes de ganar es el Cristiano Ronaldo, que marcó a la perfección un saque de esquina batiendo a Petr Cech, un portero muy difícil de vencer. CR7 luchó como una fiera, que a la postre fue imposible de domar por los defensas checos.

No es que los checos no intentasen llegar de cuando en vez, sino que la defensa portuguesa trabajó muy bien (apenas 7 faltas cometidas) en la mayoría de las esporádicas incursiones checas, generalmente de jugadores que atacaban en solitario. A los escasos ataques de la República Checa contribuyó de manera decisiva, no solo en este partido sino en el torneo, la inoperancia de Milán Baros, que alguna vez brillase en este torneo.

Después de iniciar perdiendo contra Alemania, los triunfos consecutivos ante Dinamarca, Holanda y República Checa llevan a portugueses a las semifinales, donde esperan duelo antes españoles o franceses. Sigo pensando que España o Francia son superiores como equipos a Portugal, pero también pienso que un equipo que juegue con las ganas, el ímpetu y el hambre de gloria con que han jugado los portugueses hasta la fecha puede enfrentar con reales posibilidades de éxito a cualquier adversario. Además, no todos los equipos tienen a un Cristiano Ronaldo (que no es santo de mi devoción aunque sea un grandísimo jugador), incluso a un Pepe, que sin las atrocidades que de vez en cuando comete, puede jugar al más alto nivel en defensa. 

martes, 11 de enero de 2011

Un Once Ideal muy español

El Once Ideal de la FIFA 2010 tiene un claro sabor barcelonista, aunque complementado por otros dos clubes: el Inter de Milán y el Real Madrid.

Los culés colocan a dos jugadores en cada línea: Piqué y Puyol en la zaga; Iniesta y Xavi en el mediocampo, y Messi y Villa en la delantera. En el caso de Villa habría que aclarar que el torneo liguero 2009-2010 lo jugó con el Valencia, aunque luego del Mundial 2010 (donde tuvo una gran actuación) pasó a formar parte del FC Barcelona.

El Real Madrid coloca en el 11 ideal al mejor portero de la actualidad, Iker Casillas, y a Cristiano Ronaldo, para muchos el mejor jugador del mundo.

El onceno ideal lo complementan jugadores del Inter: el holandés Wesley Sneijder y los brasileños Lucio y Maicon.

La liga de los grandes jugadores

En España juegan 8 de los 11 jugadores del equipo ideal de la FIFA, de los cuales 6 son españoles, todos ellos jugadores esenciales en la conquista del Mundial 2010.

Los otros dos, uno argentino y otro portugués, son las dos figuras entre las cuales se discute continuamente quien es el mejor: Messi y Cristiano Ronaldo.

En Italia juegan los otros tres jugadores que conforman el equipo ideal, todos provenientes del Inter de Milán, equipo que por títulos fue el mejor en Europa en el 2010, luego de ganar la Champions League, el título de la Serie A italiana y la Copa Italia.

Es llamativo ver que la Premier League de Inglaterra no colocase a un solo jugador en este once ideal, a pesar de ser una de las más competitivas de Europa y seguramente la más popular del mundo.

En el equipo ideal del 2010 repiten Messi, Xavi, Iniesta, Casillas y C. Ronaldo. En el 2009 estuvo Dani Alves, siendo cuatro los barcelonistas. Inglaterra, a diferencia de la actualidad, si tuvo varios jugadores en el onceno ideal: el francés Patrice Evra y Nemania Vidic (Manchester United), Fernando Torres (Liverpool) y John Terry (Chelsea).

El onceno ideal se viene realizando desde el 2005. En sus seis ediciones los jugadores que más veces han estado presentes son el defensa inglés John Terry, en cinco ocasiones; el argentino Lionel Messi y el portugués Cristiano Ronaldo, en cuatro veces.

Los españoles Xavi Hernández e Iker Casillas han estado presentes en las últimas tres ediciones, en las cuales la Liga española ha tenido particular protagonismo.

jueves, 20 de agosto de 2009

La liga española, ¿lucha de dos?

Hace ya varios años que los campeonatos de la liga española son cosa de dos, exactamente los dos equipos que históricamente copan la mayoría de los títulos ligueros, y exactamente los mismos que para la temporada 2009-2010 se vislumbran como el primero y el segundo de esta liga: Barcelona y Real Madrid o Real Madrid y Barcelona.

Los años en que el Valencia ganaba títulos con regularidad y que incluso disputaba por dos años consecutivos la final de la Champions League, en que el Deportivo de la Coruña era un “grande” y un fijo para las apuestas del potencial ganador, esos años han pasado.

Hará cosa de por lo menos 6 años que los dos primeros puestos al final del campeonato lo copan los eternos rivales de la liga española, la rivalidad deportiva que mejor simboliza a la vez la rivalidad entre ambas ciudades. Y nada indica que para este año las cosas vayan a cambiar, con permiso de todos los demás participantes.

El FC Barcelona al momento de escribir este post sigue en búsqueda de jugadores, según las palabras de su director técnico, Pep Guardiola. Algunos se han marchado, algunos cuentan poco para el técnico, y por encima de todo, el calendario del Barcelona con varias competiciones a la vez más el hecho de que el 2010 es año de Mundial hace que la plantilla se vea para este campeonato un poco más corta que el pasado año.

De todas maneras, fuera de la ausencia de Samuel Eto’o la plantilla, en especial los principales jugadores, es más o menos la misma que la del pasado año. La inclusión de Maxwell puede ser importante, pero especialmente relevante es la inclusión de un gigante con pies de bailarina y una técnica súper depurada: el sueco Zlatan Ibrahimovic.

¿Es Zlatan el sustituto de Eto’o? Sí y no. Con Eto’o era difícil esperar la llegada del sueco al Barcelona, y sin Eto’o era difícil ser optimista sin la incorporación de alguien como Ibrahimovic. Ambos aportan goles, pero con estilos y con argumentos diferentes. El africano es un Killer dentro del área, pero no era precisamente un delantero creador ni pasador, algo que si lo es Ibrahimovic. Un aspecto que quizá si se extrañe en el Camp Nou es la capacidad de sacrificio defensivo de Samuel, capaz de ser el inicio de la labor defensiva a nivel colectivo cuando el rival tenía el balón en sus pies. Con Ibra y su capacidad de asistir –una de sus grandes virtudes- es posible que veamos este año a un Messi con mayores incursiones en el área chica, incluso hasta a Iniesta y Xavi, sin mencionar a Henry y los jóvenes delanteros que creo este año verán mayor acción, como Bojan Krick.

Las inversiones “galácticas” hechas por la segunda etapa de Florentino Pérez al mando del club blanco pueden –no estoy del todo seguro que se deba- ser criticadas por las cuantías de dichas inversiones. Los más de 100 millones de dólares pagados por el Madrid al Manchester United por Cristiano Ronaldo implantaron un record en el mundo futbolístico. Las incorporaciones, costosas también, de Kaká, y con menores montos las de Benzema y Xabi Alonso, hacen que en el papel el Real Madrid sea uno de los favoritos a todo en lo que compita, desde la liga hasta la Champions League, torneo en el cual tienen el palmarés más prestigioso en la historia de la competición, pero en el cual llevan ya cinco años seguidos sin superar los cuartos de final.

Otras incorporaciones de jugadores españoles de menor renombre pueden ser muy provechosas para el Real Madrid, amén de la incorporación de un muy buen técnico al mando del equipo, el chileno Manuel Pellegrini. Si ha Pellegrini se le otorga la libertad suficiente para implantar su esquema de juego sin las injerencias de los ejecutivos y sin extrañas influencias en el vestuario por parte de “vacas sagradas” entonces el Real Madrid potencialmente será un rivel temible en España y en Europa.

Creo que la adaptación de Kaká al nuevo equipo y a la nueva liga estará garantizada. El brasileño es uno de esos jugadores capaces de combinar profesionalidad, fuerza y fantasía en grandes dosis. Sobre él principalmente deberá recaer la responsabilidad de ser el guía de este nuevo Real Madrid. Los que piensen que este rol debería jugarlo Cristiano Ronaldo, pues creo se equivocan. C. Ronaldo es un magnífico jugador, quizá un superdotado para este deporte, pero no creo que sea el jugador que ni a nivel de club ni a nivel de selección pueda ser definido ni considerado como el LÍDER, así en mayúsculas. Si Kaká fue la primera gran incorporación de la segunda era Florentino Pérez no creo que se deba solamente a que las negociaciones fueron más fáciles que otras negociaciones. Creo que era el jugador fundamental que necesitaban los merengues para aspirar más allá de los logros del pasado a brillar de nuevo en la cúspide.

Fuera de culés y de merengues, no veo muchos –por no decir casi ningún- indicios de que hayan otros aspirantes reales al título en España. ¿Sevilla? ¿Atlético de Madrid? Con gente como el Kun Agüero, Diego Forlán, Maxi Rodríguez y Simao comandando la ofensiva se pudiera pensar que si, pero desde que se ve al equipo desde el mediocampo hacia atrás, pensar en títulos es casi una quimera. ¿Villarreal? Ha hecho grandes campañas en los últimos años en España, pero nunca para escalar al final del curso un puesto por encima de los dos “grandes” de España. Además, el peso de Pellegrini en la dirección técnica era fundamental. Este año será una prueba de fuego para el equipo de una ciudad de menos de 50 mil habitantes.

No nos engañemos, fuera de breves periodos, por ejemplo, principios de los años 80 cuando se repartían los títulos la Real Sociedad y el Athletic de Bilbao, la liga española es una balanza que va generalmente desde el Real Madrid al Barcelona (con mayor provecho para los blancos, para que negarlo). Ellos son los auténticos grandes del fútbol español, y en este campeonato no apostaría ni un peso, euro o rupia a que el título no se quede o en Barcelona o en Madrid.

jueves, 28 de mayo de 2009

Victoria del Barça, victoria del fútbol-espectáculo

Una de las finales más espectaculares en la previa del partido tenían a los campeones de las dos mejores ligas del mundo enfrentados: el FC Barcelona y el Manchester United. Además de los dos jugadores entre los cuales regularmente se discute la supremacía del mejor jugador: Leo Messi y Cristiano Ronaldo.

Los primeros 9 minutos y medios del partido en el Estadio Olímpico de Roma no pintaba del todo bien para el Barça. Hasta cinco fueron los disparos a portería por los dirigidos por el veterano entrenador del Manchester, Alex Ferguson. Al minuto 2 un tiro libre de C. Ronaldo era despejado con cierta dificultad por el arquero barcelonista Víctor Valdés. El anuncio estaba hecho: el Manchester iba a todas por el partido desde el inicio. Entre las filas del Barcelona podía y debía haber ya preocupación.

Cristiano Ronaldo fue el jugador más incisivo en los primeros minutos, aunque la mayor parte de su aportación ofensiva fue desde fuera del área.

Esos primeros minutos parecían presagiar un dominio constante del equipo inglés sobre el español. Pero poco duró esa hegemonía. Un pase preciso de Andrés Iniesta –cada vez más crack- a Samuel Eto’o en las inmediaciones del área chica fue suficiente para inaugurar el marcador. El camerunés con furia y hambre de gol se internó en el área, hizo un recorte sobre un defensa desconcertado y batió a al portero Van Der Sar, quien manoteó infructuosamente el balón. Un gol de fuerza, de auténtico goleador. Ya Eto’o había marcado el primer gol del Barcelona en su segunda Champions conseguida, en la del 2006 en París. El africano está, sin dudas algunas, en las páginas de oro de la historia culé. Y pensar que era del Real Madrid. Gracias Florentino Pérez por no protegerlo. Gracias.

El gol de Samuel cambió no solo el resto del primer tiempo, sino literalmente todo el partido. Chances tuvo el Manchester en empatar, pero nunca más tuvo periodos prolongados donde pudiese afirmarse que tuviese el control del partido. Jamás. El gol tempranero permitió que el juego del Barça fluyera con mayor tranquilidad, y apareciesen con mayor asiduidad los múltiples talentos blaugranas: Messi, Iniesta, Henry y Xavi, entre otros. Mención aparte al medio campo creativo culé: cuando Xavi e Iniesta controlan el manejo del balón todo funciona, todo puede ser posible. Ellos hacen el trabajo menos visible pero igual de efectivo que el tridente mágico de arriba. Con ellos fue que España fue grande también en la última Eurocopa. Son cracks también, menos espectaculares, pero igual de efectivos.

Las ausencias de Rafa Márquez, por lesión, y las de Dani Alves y Abidal por acumulación de tarjetas amarillas, permitió la inclusión de Sylvinho y de Sergio Busquets. Evidentemente la falta de los jugadores mencionados anteriormente disminuía el potencial de los blaugrana, pero para bien del Barca el brasileño y el catalán hicieron un papel decoroso.

Muy activo estuvo el capitán Carles Puyol, quien recibió un trío de duras faltas de Cristiano Ronaldo, entre las cuales hubo una que pudo merecer perfectamente la tarjeta roja. Pero Ronaldo tendría que haber asesinado a un jugador azulgrana para que en la final de la Champions le sacasen la roja directa. El poder mediático del portugués es demasiado grande para que lo hubiesen vestido de rojo. Esto fue una señal clara de quien dominó y mereció el partido: el delantero fue mucho más duro físicamente que el defensa, quien está llamado a ser el “duro”.

Las faltas a Puyol y los gestos de prepotencia y chulería de Ronaldo, fueron, a aparte de su tiro a puerta en el segundo minuto del partido, sus mayores aportaciones al partido. Con la victoria del Barcelona y el gol magnífico de Messi, C. Ronaldo puede irse ya despidiendo de su condición de Balón de Oro. A fin de años seguramente será Messi quien le destrone.

La defensa del Barça, a pesar de las carencias que tenía, supo contener al Manchester, entre otros elementos por el buen posicionamiento defensivo, que provocó un buen número de posiciones fuera de juego de los dirigidos por Alex Ferguson. Mérito en gran medida de Puyol y de Piqué, que tuvo un partido memorable, quizá en gran medida como una especie de vendetta contra su antiguo equipo, el ManU.

El Barcelona no era solo Messi, como no lo ha sido toda la temporada. Messi es el mejor jugador individual del Barça, pero es también Eto’o, Henry, Xavi, Iniesta y un largo etcétera. Esto gran desempeño del Barcelona es en gran medida obra de Pep Guardiola, apenas la sexta persona en ganar la Champions como técnico y como jugador.

En los últimos minutos del primer tiempo daba la impresión de que el Barcelona estaba más cerca del segundo gol que el Manchester del primero. El segundo tiempo no fue mejor para el equipo inglés, a pesar de la inclusión desde el inicio de la segunda parte de Carlos Tévez, un jugador subestimado este año por Ferguson, pero con un talento y polivalencia fuera de serie.

En los primeros minutos del segundo tiempo el Barça salió con clara determinación en búsqueda de un segundo gol que diese por terminado el partido. En el minuto 48 Xavi realiza un pase prodigioso –algo muy común en el centro catalán- a Henry, quien busca resolver individualmente, pero a su tiro le falto un poco más de potencia y ubicación. Un minuto después Sylvinho coloca un pase en el área chica que por poco no alcanza Eto’o. Un minuto luego es Eto’o que centra en el área chica a Messi, quien pide penal al árbitro, aunque pareció más una caída de La Pulga. Minuto 51: incursión de Iniesta por el centro del campo, al que derriban en el borde del área. El tiro libre lo realiza Xavi quien vence la barrera y a Van Der Sar. El poste derecho le impide el gol por apenas milímetros.

No solo hacia el Barcelona las cosas bien para buscar el segundo gol, sino que también las hacia bien para impedir el primer gol de los ingleses. En la zona chica Piqué despejaba una y otra vez balones que llevaban peligro. En sentido general puede afirmarse que Piqué tuvo un partido memorable, a la altura de las circunstancias, y haciendo olvidar las ausencias de Rafael Márquez y las de Gabriel Milito, quien está temporada no estuvo activo por una prolongada lesión.

En el minuto 55 un pase de Rooney pasó frente a la portería culé, no siendo aprovechado ni por Ronaldo ni por Park. En el 65 Berbatov entra por Park. El búlgaro entra para buscar apuntalar una ofensiva en la que ya estaban Ronaldo, Rooney y Tévez, pero los resultados no fueron satisfactorios.

Satisfactorio si fue el pase como con la mano que hizo Xavi a Messi en el minuto 70. El catalán va por el sector derecho, levanta la cabeza, ubica a Messi, coloca un pase perfecto, y el argentino, poco famoso por hacer goles de cabeza salta como desafiando la Ley de la Gravedad, quedando suspendido como si de una fotografía se tratase, golpea el balón con el extremo izquierdo de su cabeza desde el extremo izquierdo de la portería, cruza el balón, ubicándolo en el extremo derecho de la red. El portero solo gira la cabeza para ver la trayectoria del balón. Completamente vencido…y ¡gooooooooool!

Dos minutos después la segunda gran oportunidad de Ronaldo de batir a Valdés, ya dentro del área. Pero Valdés, portero nada excepcional, achicó suficientemente el ángulo de tiro del portugués para poder sacar el balón. El último Balón de Oro estaba completamente desquiciado, y ya era evidente que su potencial de peligro estaba casi anulado.

Hubo todavía varias oportunidades del Barça para incrementar el marcador, con un cabezazo de Puyol en el minuto 73 y un tiro de Iniesta internándose por la banda izquierda, pero sin demasiados peligros para el portero del ManU. Carles Puyol tuvo una magnífica oportunidad por el lado derecho del área chica a pase de Xavi, pero no pudo resolver ante Van Der Sar, quien salió a tiempo para impedir un tercer gol. Puyol no solo estuvo eficiente en el aspecto defensivo, sino que también presentó peligro durante todo el partido ofensivamente.

El Barcelona ganó con solvencia. Pero no solo ganó el equipo catalán, ganó también la apuesta por el fútbol ofensivo y de espectáculo más arriesgada en el panorama mundial. Fue fiel a su historia el Barça, así como lo fue hace tres años cuando ganó su segunda Champions League, así como en 1992 cuando ganó la primera, cuando era denominado el “Dream Team”.

martes, 26 de mayo de 2009

La final soñada


La final de la Champions League es a priori cada temporada el más importante de los cientos y cientos de partidos que se juegan a nivel de clubes en el Viejo Continente. Pero que sea un partido espectacular nada lo asegura a priori.

A pesar de que es la principal competición europea de clubes, no siempre juegan los mejores equipos en la final. Es más, se pudiese casi afirmar que pocas veces la final la juegan exactamente los dos mejores equipos europeos de cada temporada. Lesiones, errores arbitrales, cambios inexplicables en el estilo de juego de determinados equipos en las eliminatorias a doble partido, incluso algo de “mala suerte”, pueden impedir que uno o los dos “mejores equipos” lleguen a la final.

Aunque no se pueda afirmar con un rigor científico –el fútbol no es ciencia- se intuye casi como una verdad absoluta que el partido de mañana miércoles entre el FC Barcelona y el Manchester United por el título de la Champions League enfrentará a los dos mejores equipos del continente esta temporada.

Ambos han ganado sus respectivas ligas, las seguramente 1 y 2 del mundo: Inglaterra y España. Ambos equipos han brindado espectáculo –asignatura en la que el Barcelona aventaja al Manchester-, ambos han ganado casi todo a lo que han podido aspirar esta campaña. Y además, en ambos equipos se encuentran el primero y segundo elegidos para el Balón de Oro en su última edición: el portugués Cristiano Ronaldo y el argentino Leo Messi.

C. Ronaldo no ha tenido una temporada con números tan superlativos como la anterior, pero sigue siendo el arma más peligrosa del equipo inglés. Messi por fin tiene una temporada libre de lesiones graves, y con salud y continuidad ha demostrado que ser el número uno es posible, y que seguramente, ya lo ha conseguido.

Pero el partido no es solo un enfrentamiento entre los dos mejores jugadores del mundo en los últimos dos años (con permiso de otro genio, Kaká), es la lucha entre dos bloques muy bien definidos, aunque con estilos de juego diferenciados. A pesar de que ambas escuadras tienen potencial goleador y solvencia defensiva, la manera en que cada uno consigue los goles y los impide son diferentes.

Diferentes también son los banquillos de ambos. Mientras el Manchester United tiene a Alex Ferguson como entrenador por más de 20 años, el director técnico del Barcelona, Pep Guardiola, apenas cumple su primera temporada como técnico en la Primera División de España y su segunda en su currículum. Pero Guardiola era ya un técnico dentro del campo en sus años de jugador activo (fue una de las piezas del famoso Dream Team barcelonista de principios de los años ’90), y lo que ha demostrado este año al frente del Barcelona se puede tildar sin tapujos de extraordinario.

Incluso, de ganar mañana en Roma la tercera Champions League del barcelonismo, podría argumentarse que este Barcelona podrá ser considerado, quizá, el mejor equipo de la historia culé. Ya con los títulos de la Liga y la Copa del Rey, sumar el trofeo de la Champions sería conseguir un triplete que nunca antes han conseguido los encabezados por Messi, Eto’o, Xavi, Iniesta, Puyol y Thierry Henry, entre otros.

Sin dudas ha habido a priori enfrentamientos espectaculares en la Champions y la antigua Copa de Europa. El mismo Barcelona ha sido protagonista de una de esas finales, la que decretó el fin del Dream Team, cuando en 1994 perdieron del otrora todopoderoso Milán 4-0 en Grecia; pero pocos encuentros en la historia de esta competición llevan a dos equipos con literalmente la igualdad de favoritismo como esta final. Que gane el mejor, y si el mejor no es el Barcelona, pues aún así que gane el Barcelona (lo siento, esto es un blog, no las páginas deportivas de un diario, y no quiero ser imparcial. Futbolísticamente soy barcelonista. ¡Y punto!).

martes, 7 de abril de 2009

Dos goles para soñar

Al cuarto minuto de partido en Old Traffold el Porto se ponía en ventaja con un gol de Christian Rodríguez, quien aprovechó un error de la defensa del Manchester United para poner al equipo portugués en el liderazgo. Al minuto 15 más que un error, una locura del defensa del Porto, Bruno Alvés, fue aprovechada por Wayne Rooney, cuando el defensa despejó hacia atrás –sin mirar ni por un segundo- pensando que solo estaba su portero, y dándole literalmente un pase de gol al matador inglés.

El partido en el primer tiempo fue frenético, jugado a una velocidad que a más de uno debió de dejar las piernas totalmente cansadas. Los jugadores del Porto no se mostraron con miedo, con presión excesiva, más bien parecían hasta divertirse, algo difícil a la altura en que se encuentra actualmente la Champions League.

A Alex Ferguson se le veía mascando y mascando el clásico chicle que es una de sus señas de identidad. Antes de finalizar el primer tiempo ya calentaba jugadores de calibre ofensivo como el argentino Carlos Tévez, incluso el adolescente italiano Federico Macheda, quien salvó la victoria del Manchester United contra el Aston Villa el pasado fin de semana.

Y por momentos se vio incluso frustración en varios de los miembros de la defensa de la escuadra inglesa. Y no era para menos. El Porto realizaba pases con alta precisión y mayor rapidez, obligando a un gran desgaste de la defensa del ManU.

En el segundo tiempo el Porto no salió con la misma actitud que jugó el primero. Se encerró mucho en su área, aprovechando el United esas oportunidades con dos jugadas muy peligrosas alrededor del minuto 60, obligando al portero Helton a dos intervenciones prodigiosas. Sin embargo, a pesar de tanto encierro portugués en su área, los ingleses no fueron ofensivamente tan arrolladores como para pasar por encima de los portugueses. La inclusión de Carlos Tévez dio un poco más de peligro a la ofensiva, y fue el argentino quien con un zapatazo frente al portero metió el gol provisional de la victoria, luego de un pase de banda que Rooney supo pasar magistralmente al ex jugador del Boca Juniors con un taco.

Era el minuto 82 y parecía que el último campeón de Europa se llevaría la victoria. ¿O no? La afición celebró, pero con cierta timidez. Quizá no se creían del todo que se llevarían la victoria. Y si eso pensaron los fans del ManU. tuvieron razón: al minuto 88 el argentino Mariano González recibió completamente solo un centro, bajo el balón y tuvo tiempo de golpearlo a la red antes de que el portero Van Der Sar cayera a sus pies.

Y en un partido con pocas faltas el árbitro otorgó excesivos cinco minutos de recuperación que no le sirvieron de nada al Manchester United ni a Cristiano Ronaldo, quien no pareció casi nunca sobre la cancha el jugador que ganó el último Balón de Oro. Nada extraño. En las semifinales del pasado año contra el Barcelona él no fue el jugador decisivo e incisivo. Es un grande, pero por algo pedía la afición a Carlitos Tévez una y otra vez mientras veían como su equipo se complicaba no solo el partido, sino su pase a las semifinales.

El 2-2 para el Porto es un muy buen resultado, más allá de que quedó la impresión de que si alguien debía llevarse los tres puntos era el Porto (repletos de sudamericanos) quienes tuvieron mayores méritos. El doble valor de los goles de visitantes convierte los dos goles del Porto en una pesada piedra en el camino para los dirigidos por Alex Ferguson. El próximo 15 de abril se juega al partido de vuelta, y aunque no se pueda decir que el Manchester perdió el camino a las Semis, lo cierto es que su favoritismo se esfumó para convertir el próximo partido en el O Dragao (estadio del Porto) en un partido demasiado parejo. Si C. Ronaldo quiere demostrar que es el Balón de Oro tendrá que prepararse muy bien mentalmente: cada contacto con el balón le harán saber que no será querido en Porto. Ni por un segundo.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Ibrahimovic, ¿se queda o se va?

Seguramente uno de los mejores cinco jugadores del mundo (el primero se discute entre Messi y Cristiano Ronaldo, quizá Kaká), Zlatan Ibrahimovic es el futbolista mejor pagado del mundo, el líder indiscutible del esquema de su técnico en el Internazionale di Milano, José Mourinho, club que va rumbo a ganar otro Scudetto en Italia, pero...se han filtrado a la opinión pública el posible deseo del jugador sueco de cambiar de aires.
El idilio entre Zlatan y el Inter parecía eterno, pero parece que no. La inoperancia interista en la vitrina más importante de Europa a nivel de clubes, la Champions League, parece está dejando amarguras más allá de otro año cayendo en Octavos de Final, no pudiendo estar al nivel de lo que ha estado por varios años en el Calcio Italiano. El caso del Inter en el último lustro se parece al del Real Madrid que ha ganado los últimos dos campeonatos de la Liga Española, pero tropieza una y otra vez (quinto año seguido) en la instancia de Octavos de Final en la Champions.

Es posible que a Ibrahimovic ya no le sea suficiente con ser uno de los pocos cracks en el fútbol italino y ganar año tras año el Scudetto, cosa que ya venía haciendo en la Juventus bajo las ordenes de Fabio Capello, aún que un par de títulos se les quitó a la Vecchia Signora por el famoso Moggigate.

Zlatan parece necesitar un salto de calidad, no a nivel individual, sino como parte de un colectivo. Es posible que el campeonato doméstico en Italia no le baste, y necesite cambiar de aires. ¿A dónde? A la Juve no será, fue de los primeros que hizo sus maletas cuando la Juve tuvo que irse a la Serie B. ¿Al Milán? Moratti no creo tenga la necesidad del dinero del archi-rival para fortalecerlo en demasía. Solo quedaría Inglaterra o España, asumiendo a estas dos ligas como las otras dos patas de la triada de ligas de más alto nivel en Europa (con el permiso de Alemania).

Sale a flote que Moratti no se imagina al Inter sin Zlatan, pero que si se quiere ir, pondría precio. Pocos equipos podrían comprarlo, y casi todos los que podrían hacerlo son y seguirían siendo fuertes rivales del Inter en la Champions, el gran Talón de Aquiles neroazzurro en los últimos años. Se ha dicho que si C. Ronaldo finalmente se marchase al Madrid de la mano del potencialmente próximo presidente del Real, Florentino Pérez, el Manchester United iría tras Ibrahimovic. Suena lógico. Un equipo que podría ir por el sueco es el Manchester City (el mismo que ofreció más de 100 millones de dólares por Kaká), pero, estará fuera seguramente de la próxima Champions. ¿Para qué iría Zlatan entonces allá si su desencanto es por no poder progresar en la Champions, ni siquiera por no poder jugarla?

Se ha dicho también que el jugador sueco ha hechos guiños para los dos grandes clubes españoles. En el Madrid podría caber perfectamente, claro está, en desmedro de Van Nistelroy y quizá también de Raúl. En el Barcelona...lo veo difícil. Si Eto'o no se marcha y con Messi en estado de consagración, y con un Henry que ha recuperado sus mejores maneras como jugador, ¿qué rol cumpliría Zlatan en un esquema ofensivo que parece perfecto en la actualidad? Además, con la ficha económica del sueco, muy superior a la de Messi, Xavi y Eto'o, podría ser un problema de altos quilates para la paz interna del vestuario.

Ibrahimovic necesita sentir que puede luchar por la Champions juegue donde juegue. Con su selección los títulos se ven muy difíciles. Si bien Suecia históricamente es un equipo respetable que pocas veces hace el rídiculo en competencias internacionales (ha sido subcampeón en 1958 y tercer puesto en el Mundial de 1994), es difícil asumir que se puedan ganar títulos de selección en Europa o los Mundiales si no se es italiano, alemán, español, francés, inglés u holandés.

Creo que Ibrahimovic se dejará convencer por Moratti y Mourinho de que no cambié de aires, que le plantearán mejoras importantes en la plantilla, lo suficientemente atractivas para que el crack sueco decida quedarse en Milano y seguir siendo la principal referencia del Inter.