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martes, 3 de julio de 2012

La generación dorada de la selección española: los que siempre han estado


Carles Puyol

En las convocatorias para los Mundiales y Eurocopa ya iniciado el siglo XXI España llegaba a estos torneos igual como siempre en el siglo XX: con mucha ilusión, a veces grandes equipos, pero saliendo con grandes decepciones. La Eurocopa 1964 fue la excepción a la regla.

El Mundial 2006 fue el último de los Mundiales o Eurocopa en que España no ha alzado la copa al final de cada torneo. Si lo ha logrado no solo es por la enorme calidad de muchos de sus jugadores, por la buena conducción, primero de Luis Aragonés y luego de Vicente del Bosque, y de un estilo de juego que han convertido en el modelo más deseable para jugar en el mundo, sino porque también han mantenido una base de jugadores que han crecido y jugado juntos numerosos partidos, muchos de ellos en pocos clubes, especialmente el Barcelona y el Real Madrid.

Los jugadores que han estado en las convocatorias de los tres últimos torneos que hacen de España la mejor selección del siglo XXI (Eurocopa 2008, Mundial 2010 y Eurocopa 2012) son 11 en total, aunque pudiese decirse que pudieron haber sido perfectamente 13, ya que solo por lesiones no fueron convocados el delantero David Villa y el defensor Carles Puyol.

De los que fueron convocados al Mundial 2006, en el cual España llegó con un gran cartel para caer vencida en Cuartos de Final por la Francia de Zidane, que se retiraba en ese Mundial, son 9 los sobrevivientes, los últimos que sufrieron llegar a un torneo e irse con las manos vacías antes de llegar a los torneos para vencer y eliminar a todos los que se cruzaban por el camino de La Roja.

Andrés Iniesta
Los sobrevivientes del 2006 que han estado hasta la fecha con la selección son: Xavi Hernández, Andrés Iniesta, Carles Puyol, Cesc Fábregas, David Villa, Iker Casillas, Sergio Ramos, Xabi Alonso y Fernando Torres. De estos 3 han jugado toda su carrera profesional en el Barcelona y dos juegan actualmente en el club catalán, mientras otros 3 juegan hace años para el Real Madrid. Estos jugadores sufrieron la última gran decepción española en un Mundial o Eurocopa.

Fue también la última vez que Raúl vistió la camiseta de la selección española. Su no convocatoria a la Eurocopa 2008, justa o no, generó un gran debate, que se silenció en la medida en que España ganó la Eurocopa de hace cuatro años, con la buena aportación goleadora de Villa y Torres.

A los sobrevivientes hasta la fecha del Mundial 2006 se sumaron a partir de la Eurocopa 2008 cuatro jugadores que no saben lo que es perder un Mundial o Eurocopa con España: David Silva, Álvaro Arbeloa, Raúl Albiol y Pepe Reina.

Por su juventud o porque no recibieron antes la confianza previamente, algunos jugadores no estuvieron para la Eurocopa 2008 pero si han sido también ganadores sin derrotas en el Mundial 2010 y la Eurocopa 2012: Sergio Busquets, Pedro Rodríguez, Gerald Piqué, Víctor Valdés, Juan Mata, Jesús Navas, Fernando Llorente y Javi Martínez.

La leyenda española se construye en el mediocampo y en un portero prodigioso

Xavi Hernández 
Qué la base de una selección española que tiene cuatro años de absoluto dominio está inspirada especialmente por lo logrado por el Barcelona en los últimos cuatro años no es ningún secreto, y no seré yo quien busque argumentos para desmentir lo que es una afirmación literalmente irrebatible.

Y este modelo se centra en construir el juego a partir de un mediocampo que domina la posesión al máximo, que hace un arte del pase corto de alta efectividad, que prefiere mantener el balón en los pies hasta las últimas consecuencias mil veces antes de tirar pelotazos hacia adelante en busca del contragolpe, buscando siempre el hueco adecuado para el gol o buscando incesantemente la creación de estas oportunidades.

Iker Casillas 
No solo es el Barcelona la fuente de inspiración, sino también la fuente de donde se ha nutrido buena parte de la selección en estos años recientes de gloria. Dos genios del pase, Xavi Hernández y Andrés Iniesta, han sido los mediocampistas bases de un centro del campo que es el pilar de una selección que no pierde un partido a vida o muerte en Eurocopa o Mundial desde el 2006.

Y es que este mediocampo que se ha ido enriqueciendo con otros jugadores que han sumado talento y/o experiencia a La Roja o solo ataca bien, sino que recupera balones con enorme rapidez, obstaculiza la salida de los rivales, les entorpece. Un mediocampo que tiene años atacando y defendiendo a la vez, porque en la medida en que tengas el balón en los pies el rival no lo tiene, y sin balón no hay goles que te puedan hacer.

Pero sería injusto darle todo el mérito a los mediocampistas del Barcelona, ya que Xabi Alonso, actual jugador del Real Madrid, ha sido una pieza también fundamental en la España de estos años de gloria. 

Iniesta y Xavi
Por más que le dejes poco tiempo al balón al contrario y te defiendas con eficacia, los contrarios, aunque sea poco, te atacarán, y ahí necesitas defensas confiables, que lo han sido Puyol, Sergio Ramos, Árbeloa y Piqué, entre otros; es que necesitas un portero confiable, de esos que te salvan partidos cuando todo sale mal, y es que Iker Casillas es de esos porteros, de los que ‘puedes meter la mano en el fuego’ de que te salvará de los goles que pudieron evitar el ascenso a la élite.

El éxito de la selección española estos cuatro años resientes es un éxito compartido entre muchos, como ejemplo que los 4 goles del domingo ante Italia fuese obra de cuatro jugadores diferentes. Pero me atrevo a escribir que hay 3 jugadores que simbolizan a mí entender en su máxima expresión el paso de la medianía a la excelencia de la selección española: Xavi Hernández, Andrés Iniesta e Iker Casillas. Claro que hay más, y muy buenos y fundamentales, pero si tuviese que resumir la excelencia de esta selección lo haría en estos tres nombres, quizá los mejores del mundo en los últimos años en sus posiciones en la cancha. 

martes, 11 de enero de 2011

Un Once Ideal muy español

El Once Ideal de la FIFA 2010 tiene un claro sabor barcelonista, aunque complementado por otros dos clubes: el Inter de Milán y el Real Madrid.

Los culés colocan a dos jugadores en cada línea: Piqué y Puyol en la zaga; Iniesta y Xavi en el mediocampo, y Messi y Villa en la delantera. En el caso de Villa habría que aclarar que el torneo liguero 2009-2010 lo jugó con el Valencia, aunque luego del Mundial 2010 (donde tuvo una gran actuación) pasó a formar parte del FC Barcelona.

El Real Madrid coloca en el 11 ideal al mejor portero de la actualidad, Iker Casillas, y a Cristiano Ronaldo, para muchos el mejor jugador del mundo.

El onceno ideal lo complementan jugadores del Inter: el holandés Wesley Sneijder y los brasileños Lucio y Maicon.

La liga de los grandes jugadores

En España juegan 8 de los 11 jugadores del equipo ideal de la FIFA, de los cuales 6 son españoles, todos ellos jugadores esenciales en la conquista del Mundial 2010.

Los otros dos, uno argentino y otro portugués, son las dos figuras entre las cuales se discute continuamente quien es el mejor: Messi y Cristiano Ronaldo.

En Italia juegan los otros tres jugadores que conforman el equipo ideal, todos provenientes del Inter de Milán, equipo que por títulos fue el mejor en Europa en el 2010, luego de ganar la Champions League, el título de la Serie A italiana y la Copa Italia.

Es llamativo ver que la Premier League de Inglaterra no colocase a un solo jugador en este once ideal, a pesar de ser una de las más competitivas de Europa y seguramente la más popular del mundo.

En el equipo ideal del 2010 repiten Messi, Xavi, Iniesta, Casillas y C. Ronaldo. En el 2009 estuvo Dani Alves, siendo cuatro los barcelonistas. Inglaterra, a diferencia de la actualidad, si tuvo varios jugadores en el onceno ideal: el francés Patrice Evra y Nemania Vidic (Manchester United), Fernando Torres (Liverpool) y John Terry (Chelsea).

El onceno ideal se viene realizando desde el 2005. En sus seis ediciones los jugadores que más veces han estado presentes son el defensa inglés John Terry, en cinco ocasiones; el argentino Lionel Messi y el portugués Cristiano Ronaldo, en cuatro veces.

Los españoles Xavi Hernández e Iker Casillas han estado presentes en las últimas tres ediciones, en las cuales la Liga española ha tenido particular protagonismo.

lunes, 10 de enero de 2011

Messi, Balón de Oro 2010. Polémico, pero no injusto

Lionel Messi ha ganado por segundo año consecutivo el Balón de Oro. En esta ocasión gana un premio “nuevo”, el FIFA Balón de Oro, que conjuga en un solo premio al otorgado por la publicación France Football y el premio FIFA World Player, premios ambos que hasta 2009 se daban por separado.

Reñida votación

A diferencia del 2009, cuando el argentino ganó el Balón de Oro con el 98.54 % de los votos, en esta edición lo ha hecho con un escaso 22.65 %. Sus compañeros en el FC Barcelona, Andrés Iniesta y Xavi Hernández, quedaron segundo y tercero en la votación con un 17.36 % y 16.48 %, respectivamente.

En un año de Mundial ganado por España, los favoritismos pasaban especialmente por Xavi o Iniesta. La votación final demuestra que todo lo hecho por Lionel Messi fuera del Mundial fue lo que le dio, aunque por poco margen, el preciado premio.

Marcó goles a granel, literalmente de a uno por partido, estuvo espectacular en Liga, en Champions, y por encima de lo decente en el Mundial.

Sí, lo afirmo una y otra vez, decente. No fue un desastre, más allá de la carencia de gol (cerca estuvo varias veces), ya que cuando Argentina jugaba mejor, cuando marcaba, en casi todo estaba Messi implicado, en los mejores pasajes.

Si tan reñida estuvo la votación fue en gran medida porque si se tomó en cuenta el Mundial, y por la contribución tanto de Xavi e Iniesta en la principal cita futbolística del mundo. Sin el Mundial, sin ese plus que otorga, quizá el Barcelona no hubiese copado los tres primeros lugares del premio.

Tomando solo en cuenta las actuaciones a nivel de clubes, en el podio debieron estar jugadores como Wesley Sneijder o Diego Milito, dos piezas fundamentales para que el Inter de Milán ganase liga, copa y Champions League en el 2010. Quizá el Barcelona, sin ganar la Champions, no hubiese tenido a tres jugadores en los tres primeros puestos en la votación.

Repito, a pesar de todo, a pesar de que el premio no recayó en Iniesta ni Xavi, si creo que se tomó en cuenta el Mundial, aunque no lo suficiente para que uno de los dos españoles lograra el premio.

Relativización del Mundial

El Mundial se juega en un mes. El año tiene 12 meses, por lo que lo hecho en los otros meses restantes también se toma en cuenta. En ese sentido La Pulga Messi acumuló muchos meses grandiosos que seguramente inclinaron la balanza a su favor.

Voy a repetir que aunque el FIFA Balón de Oro no recayó en un jugador español, si se tomó en cuenta el Mundial a mi entender. Iniesta fue el segundo en votación, incluso teniendo largos periodos de inactividad por lesiones. Su gol en la final, el único, pienso pesó mucho en la votación, aunque no fuese suficiente para que ganase el premio.

Un Mundial más holgado seguramente influyó

Pero si bien considero que el Mundial influyó en las votaciones, también creo que el desempeño total de España también lo hizo. El hecho de que en el balance general hubiese poca holgura en los resultados en la mayor parte de sus partidos (más allá de que dominase el balón y tuviese generalmente las mejores posibilidades de gol), también pudo haber sido un punto en contra.

Iniesta y Xavi se molestaban en los votos

Seguramente que Xavi e Iniesta sean ambos mediocentros de carácter ofensivo y organizador, y que ambos jueguen en el Barcelona posiblemente hizo dividir votos entre ambos en la consideración de los votantes. Seguramente eso no ocurrió con Messi, de otras características diferenciadas a los otros candidatos españoles. Quienes votaron entre Xavi e Iniesta no lo hicieron de manera homogénea votando por uno como el primero y el otro como segundo o tercero. Fue lo contrario: fueron votos heterogéneos, que sin duda, a quien favorecieron fue al tercero en disputa: Messi.

Consideraciones de algunas opiniones

He visto muchas opiniones en diarios españoles de los lectores considerando como increíble, o como una burla o como una farsa que Messi ganase el FIFA Balón de Oro sobre Iniesta o Xavi, o sobre Xavi e Iniesta.

El argumento es el “desastroso” Mundial de Messi, que no hizo “nada” en la cita mundialista. Bien, dando por sentado que en el año del Mundial lo hecho en el mes mundialista debe ser la razón principal para premiar el FIFA Balón de Oro, ¿no era más injusto que Wesley Sneijder, ganador del Scudetto, Copa de Italia y Champions League, sub-campeón en el Mundial con Holanda y autor de 5 goles en la cita mundialista no estuviese entre los tres primeros puestos?

¿No fue también una injusticia que Iniesta quedase por encima de Xavi en las votaciones, cuando ambos ganaron exactamente los mismos títulos, aunque Iniesta estuviese apartado algunos meses por lesiones?

¿No fue Xavi más determinante que Iniesta en la consecución de la Liga por el Barcelona, más determinante en el Mundial? Si asumimos que la respuesta a estas preguntas e un SÍ, entonces, ¿no es injusto que Iniesta fuese segundo en la votación y no Xavi? Si Messi quedaba tercero y se quedaba el premio en manos de Iniesta, ¿hubiese sido injusto por no ganarlo Xavi? Y si lo hubiese ganado Xavi, ¿hubiese sido injusto no dárselo a Iniesta, al fin y al cabo, autor del único gol de la final del pasado Mundial, el torneo más importante en el planeta fútbol?

Si solo hubiese sido una elección entre Xavi e Iniesta, ¿quién lo merecía más? Ni siquiera en España están de acuerdo en ese punto.

Messi no tiene la culpa de ser premiado

Lionel Messi no vota por el premio. Simplemente fue elegido, por mucha gente ligada al fútbol, incluidos jugadores (en este caso, los capitanes de las selecciones nacionales). Jugadores como Cristiano Ronaldo (capitán de la selección de Portugal), Zlatan Ibrahimovic (capitán de la selección de Suecia) o Samuel Eto’o (capitán de Camerún) no votaron por Messi para ninguno de los tres puestos a que tenían derecho a votar.

C. Ronaldo voto a Xavi en primero; Ibrahimovic por Iniesta en primero y Xavi en tercer puesto; mientras Eto’o votó por Xavi en segundo lugar e Iniesta en tercero. Es decir, gente que incluso jugó con Messi, Xavi e Iniesta votaron por los dos o algunos de los españoles, no por el argentino.

Tampoco votaron por Messi en ninguno de los tres puestos posibles el capitán de Inglaterra, Rio Ferdinand, ni el de Francia, Diarra; ni el de Italia, Gianluigi Buffon; ni el de Serbia, Dejan Stankovic; entre otros capitanes de selecciones europeas.

Pero tampoco lo hicieron los capitanes de Guatemala, Aruba, Jamaica, Barbados, Dominica, Guyana, Camboya, Túnez, Guinea Ecuatorial, Gambia, Zambia, India, Malasia, Vietnam y Thailandia, por citar capitanes de selecciones americanas, africanas y asiáticas que tampoco votaron a Messi, ni siquiera como el tercero para el podio.

Entonces, ¿es culpable de ser elegido Messi? Él solo optaba al premio, no lo decidía.

En total fueron 154 los periodistas votantes, más los 208 seleccionadores de los países que componen la FIFA y los 208 capitanes (jugadores, al igual que Messi) los que tuvieron voz y voto para este premio.

Es decir, hubo gente que hace lo mismo que Messi (jugar al fútbol, no comentarlo, sino jugarlo), que no lo tomó en consideración ni como tercera opción. Entonces, ¿qué culpa tiene el argentino de haber sido elegido? Afirmo: Ninguna.

Messi, Xavi e Iniesta se apoyan y complementan

Otros comentarios en la prensa española (de lectores) afirman que Messi es muy bueno, pero que sin los pases de Xavi e Iniesta no sería “nada”. Es decir, según estos comentarios, un hombre de 60 goles en una temporada sería un mediocre jugador delantero de 10 ó 12 goles por año, a lo sumo. Podría colegir esto, según esos comentarios.

Pero quienes hacen esa lectura no hacen otra lectura: que Messi complementa la labor de Xavi e Iniesta, así como Xavi e Iniesta también complementa la labor de Messi, sacando buen provecho (haciendo goles) con los buenos pases de los dos grandes mediocentros españoles.

Se dirá que Messi es “otro” con la selección argentina. Cierto, no hay el orden y la planificación que en el Barcelona encuentra, y que si tiene en los últimos años la selección española, orden y planificación que en el terreno de juego Xavi e Iniesta tienen mucha responsabilidad. Pero también es cierto que los éxitos de España en la Eurocopa 2008 y el Mundial 2010 no solo es un mérito de Xavi e Iniesta, sino también de delanteros que saben finalizar las grandes oportunidades (David Villa y Fernando Torres), de mediocampistas que han hecho una soberbia labor de contención que facilita el juego de los medios ofensivos (Marcos Senna en la Euro 2008, Bustquets en el Mundial 2010).

Si injusto sería cargar a Messi las deficiencias de la selección argentina, de sus técnicos y de sus carencias organizativas, tampoco sería del todo justo decir que en los triunfos de España solo Xavi e Iniesta son los únicos responsables (aunque si los mayores, junto a Iker Casillas).

¿Por qué tirar por los suelos a un jugador para aumentar el valor de otros? ¿Por qué menospreciar a uno para ponderar el trabajo de otros dos? Para mí, en mi personal lectura (que creo que mucha gente comparte), los tres juntos en la cancha y con la misma camiseta son una bendición (en primer caso, para el FC Barcelona), pero también para el fútbol en sentido general.

Colofón

Justo me parece el premio a Messi, pero justo también me hubiese parecido que se lo otorgarán a Xavi o a Iniesta. Creo que lo reñido de la votación es una muestra fiel de que en este año lo realmente injusto hubiese sido que el ganador lo hubiese hecho con un puntaje muy holgado sobre los otros dos aspirantes.

En un deporte colectivo los premios individuales tienen mucho de subjetivo. No es tennis ni ajedrez, donde se pueden enfrentar uno contra uno, donde el determinar quién es mejor es mucho más “objetivo”. En fútbol son 11 contra 11. La subjetividad es parte de estos premios, y se podía estar subjetivamente a favor de Messi, de Xavi o de Iniesta (o de Sneijder, que a mí me parece fue el más perjudicado en esta premiación), pero algún grado de injusticia iba a haber obligatoriamente en esta ocasión, dada la igualdad de méritos de los aspirantes al premio.

Y finalmente, como escribí en un post hace unas semanas, el gran ganador de este premio, aunque sea un premio individual, es a un colectivo, al FC Barcelona, a una filosofía y una praxis de juego, de organización y de formación de jugadores en las categorías inferiores que hace del equipo catalán y español uno de los grandes de la historia.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

¿Messidependencia? Qué va, ¡pase-dependencia!

En el pasado reciente y en la actualidad hay quienes piensan que el FC Barcelona tiene excesiva dependencia de Lionel Messi, para muchos el mejor jugador del mundo y una garantía de gol.

Sin lugar a dudas tenerlo en el campo de juego es mejor que no tenerlo. Messi es un jugador ideal para el tipo de juego que desarrollan los culés, y a la inversa, el equipo necesita un jugador de sus características para poder desarrollar en su más alto nivel el esquema de juego del equipo dirigido por Guardiola.

El Barcelona nos tiene acostumbrados a un alto nivel de posesión del balón, que varía generalmente entre el 60 al 70 % del tiempo, lo cual implica que literalmente todo el equipo sepa tocar y pasar, que la movilidad del balón sea constante y con criterio.

Seis de 32

Hasta la fecha un total de 32 jugadores en la Liga Española han dado tres o más pases de gol, de los cuales seis son del Barcelona. A diferencia de lo que muchos pudiesen pensar inicialmente no es la segunda línea la más pasadora, sino el tridente especialmente responsable de los goles: Messi, David Villa y Pedro “Pedrito” Rodríguez.

Messi cuenta con 10 asistencias en el presente torneo, siendo por largo el líder en esa categoría. Luego hay cuatro jugadores con seis asistencias: ahí se ubica Pedro. Con cinco asistencias hay cuatro jugadores: ahí está David Villa.

Detrás están Dani Alvés con cuatro asistencias y con tres, Xavi e Iniesta.

Juego colectivo para el lucimiento de todos

Tantos pases de gol implica, primero, un nivel de juego colectivo en el que todos están capacitados para asistir y proveer de buenas posibilidades a los compañeros mejor posicionados para el gol; segundo, un juego rápido y de dominio del balón que implica muchos goles en jugadas en movimiento, dependiendo muy poco del balón parado.

En el pasado reciente el pase también el pase era protagonista

En la temporada 2009-2010 el pase certero de gol también fue fundamental para los buenos resultados del Barcelona. Los tres primeros pasadores de la Liga fueron barcelonistas: Xavi (14) y con 10 Dani Alvés y Messi. Incluso Zlatan Ibrahimovic, que se caracteriza más por ser un jugador para ser servido que para servir, aportó 7 asistencias. Un poco más atrás quedó Andrés Iniesta con 5 pases de gol.

El año pasado David Villa aportó tres asistencias al ataque del Valencia, su ex equipo. Este año, cerca del meridiano del campeonato ha superado esas estadísticas en su primer año culé.

La temporada 2008-2009 fue espectacular para Xavi en el apartado de asistencias, con 20, cifra muy superior al segundo puesto, ocupado por Mata (Valencia), con 13.

En un segundo puesto quedó Lionel Messi (compartido con Duda, del Málaga), con 11 asistencias.

Dani Alvés quedó empate con varios jugadores en el séptimo puesto, con 9 asistencias, mientras en el octavo lugar, también empatados con varios jugadores, quedaron Iniesta y Thierry Henry, con 8 asistencias.

Los dos años previos a Guardiola

La temporada 2007-2008, previa a la dirección técnica de Guardiola, Messi fue el mejor pasador culé con 12 asistencias, siendo Guti (Real Madrid) el líder, con 17. Henry tuvo 9 asistencias; Deco y Xavi tuvieron 6 pases de gol.

El penúltimo año del ex técnico Frank Rijaarkd (con el cual el Barcelona ganó dos ligas y una Champions League en cinco años, honor recordar al holandés), el líder en asistencias de la Liga fue un goleador, el ex valencianista David Villa, con 12. El cuarto mejor pasador fue Deco (una de las claves del Barcelona de Rijaarkd) con 10, y Samuel Eto’o y Ronaldinho, figuras estelares de un Barcelona que también jugaba muy bien. Más allá de que el Barcelona actual sea un equipo con menos debilidades, hay que reconocer que la era Rijaardk aportó mucho a un equipo que tuvo un largo periodo de cinco años siendo poco competitivo.

Pero, con Guardiola el asistir es una labor no solo de mediocampistas, sino también labor fundamental de los principales encargados de concretar los goles. Si eres delantero en el FC Barcelona buscarás el gol, pero si un compañero está mejor posicionado, serán muy altas las posibilidades del pase.

Todo el campo está abierto para el pase, no solo el área central o los jugadores en punta, también los laterales. En eso Dani Alvés es un especialista de primera línea.

¿Messidependencia? No creo, simplemente es un jugador fantástico ayudando a un equipo a ser mejor y un gran equipo ayudando a explotar al máximo las cualidades de un jugador único.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Messi, un fijo en el podio del Balón de Oro

Aunque las posibilidades de Messi son relativamente bajas en el 2010 para lograr su segundo Balón de Oro –un Mundial no precisamente memorable le resta opciones-, si conseguirá estar en el podio del premio por cuarta vez consecutiva, algo que lo ubica en un club muy exclusivo.

Ese club apenas tiene dos miembros: el argentino y el francés Raymond Kopa, que jugando con el Real Madrid estuvo tres años consecutivos entre los tres mejores jugadores del Balón de Oro, entre 1956 a 1958, además de un segundo puesto jugando con el francés Stade de Reims, en 1959. Ni siquiera el argentino-español Alfredo Di Stéfano logró eso en los años más dorados del club madrileño.

Messi ya obtuvo el tercer puesto en el 2007, el segundo en el 2008 y fue el ganador del Balón de Oro en el 2009. Pase lo que pase en la edición de 2010 estará en el podio de honor. Un club bastante prestigioso, de apenas dos jugadores.

Ya el jugador nacido en la ciudad de Rosario estaba en un club más amplio, pero también de mucho prestigio, de quienes por tres años consecutivos ocupan uno de los tres primeros lugares del Balón de Oro. Los otros ocho jugadores que han logrado esto, aparte de Messi y Kopa, son (en paréntesis el club o clubes con el cual lo lograron y el puesto ocupado):

Cristiano Ronaldo (Manchester United/Real Madrid): 2007 (2), 2o08 (1) y 2009 (2).

Ronaldo (Barcelona/Inter): 1996(2), 1997 (1) y 1998 (3).

Michel Platini (Juventus): 1985 (1), 1984 (2) y 1983 (1).

Karl-Heinz Rummenigge (Bayern Munich): 1979 (2), 1980 (1) y 1981 (1).

Kevin Keegan (Hamburgo): 1977 (2), 1978 (1) y 1979 (2).

Franz Beckenbauer (Bayern Munich): 1974 (2), 1975 (2) y 1976 (1).

Johan Cruyff (Ajax y Barcelona): 1973 (1), 1974 (1) y 1975 (3).

Bobby Charlton (Manchester United): 1966 (1), 1967 (2) y 1968 (2).

Muchos de estos jugadores, y otros más lograron estar cuatro o cinco veces en el podio de honor, pero no consecutivamente.

Curiosidad

Generalmente quienes están en el selecto club de los candidatos lo hacen en un período de tiempo breve. Sin embargo, toda regla tiene su excepción. El elegante defensa italiano Paolo Maldini ocupó el tercer puesto en 1994 y 2003. Nadie antes ha logrado estar entre los tres mejores de este premio con nueve años de diferencia.

Un club para ingresar

Sin embargo, a menos que haya una sorpresa en las votaciones para el Balón de Oro 2010 (los favoritos son Xavi Hernández y Andrés Iniesta), Messi no entraría a un club todavía de mayor prestigio, que es el de los ganadores de por lo menos dos balones de oro.

Ese club es encabezado por los holandeses Johan Cruyff y Marco Van Basten, junto al francés Michel Platini, quienes son los únicos jugadores que han ganado el premio en tres ocasiones. Solo Platini lo hizo durante tres campañas consecutivas.

Quienes lo consiguieron en dos ocasiones son los alemanes Franz Beckenbauer y Karl-Heinz Rummenigge, el inglés Kevin Keegan, el argentino-español Alfredo Di Stéfano y el brasileño Ronaldo, quien lo ganó con mayor tiempo de diferencia, cinco años: el primero en 1997, el segundo en el 2002.

Por lo que va mostrando en la actual temporada, tanto en la liga española como en la Champions League, no sería del todo descabellado pensar que Messi podría inaugurar para el 2011 un club de un solo miembro: cinco ocasiones consecutivas entre los tres premiados por el Balón de Oro. El tiempo dirá, claro, acompañado de goles y títulos.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Gane quien gane, gana el Barça

Solo tres futbolistas optan actualmente para el premio más prestigioso en el mundo futbolístico: el Balón de Oro. Los tres juegan en el FC Barcelona, y los tres son formados en las categorías inferiores del equipo que para muchos es el mejor del mundo.

Los españoles Xavi Hernández y Andrés Iniesta, junto al argentino Lionel Messi, son los candidatos al premio que a partir de este año se fusiona con el FIFA World Player. Ya Messi es un “veterano” en esas lides, estando entre los tres primeros puestos en las ediciones de 2007, 2008 y 2009, año en que ganó el Balón de Oro con el 98.54 % de los votos para primer lugar, un record histórico.

Xavi, el cerebro del mediocampo del Barcelona, fue tercero en la edición pasada, mientras Iniesta se estrena entre los tres finalistas para el premio. Los barcelonistas copan las nominaciones, algo inédito.

Bueno, no del todo. El Milán de finales de los años ‘80 también copó los tres finalistas, cuando en 1988 lo ganaba el holandés Marco Van Basten, seguido de sus compatriotas Ruud Gullit y Frank Rijkaard. Al siguiente año Van Basten y Rijkaard ocupan la primera y tercera posición, mientras la segunda era para el defensa italiano Franco Baresi.

Pero, a favor del Barcelona hay que decir que dos de los tres finalistas son españoles y que los tres, incluido Messi, son producto de la cantera o divisiones inferiores. Los tres holandeses del Milán eran jugadores ya hechos al llegar a Italia.

Muchas otras veces un equipo tuvo a dos jugadores entre los tres finalistas al Balón de Oro, empezando por el legendario Real Madrid de mediados y fines de la década del 50.

Xavi e Iniesta, con ventaja

En un año de Mundial en el que España por fin rompió viejos fantasmas de ser un equipo competitivo que nunca llegaba a nada en los Mundiales, el que lo ganase este año inclina la balanza a favor de Xavi o Iniesta, y no solo por ser parte de ese equipo, sino por ser los cerebros esenciales del medio campo.

El juego de toque o el denominado “Tiqui-Taca” es fundamentalmente una recreación de juego del Barcelona. No por coincidencia ocho de los jugadores españoles del Mundial son de las filas del Barça.

De ganarlo Xavi o Iniesta será el primer Balón de Oro español desde 1960, cuando lo ganó Luis Suárez. Vale decir que fue jugando con el Barça que obtuvo ese premio.

Solo en dos ocasiones el jugador que ganó el Balón de Oro obtuvo menos del 50 % de los votos posibles: el italo-argentino Omar Sívori (Juventus, 1961) y George Best (Manchester United, 1968). Destaco el dato porque este año eso pudiese ocurrir, que el ganador obtenga el preciado premio con menos de la mitad de los votos.

Y no pienso que hay muchas posibilidades de que esto ocurra porque ninguno de los jugadores blaugranas tenga la calidad suficiente para alzarse con el premio con una alta cuota de votos. No. Pienso que es posible exactamente por lo contrario, por la enorme calidad de Xavi, Iniesta y Messi, y porque los tres son los pilares ofensivos del Barcelona, y habrá que apelar a una extrema subjetividad para valorar que tanto pesa el trabajo de cada uno de ellos, especialmente el hecho por Xavi e Iniesta, que juegan también juntos en la selección española.

El papel de Messi en el Mundial, el cual no fue pésimo (a pesar de la carencia de gol) ni tampoco excelso (a pesar de que fue la bujía siempre que Argentina jugó bien) sin dudas le resta posibilidades, y es casi seguro que su puesto en la votación sea el tercero, dejando los dos primeros para los canteranos culés.

Entonces, quedaría el asunto entre Xavi e Iniesta, diferentes pero complementarios, las piezas totalmente fundamentales tanto en el medio campo barcelonés como de la selección española. La constancia de buen juego de ambos, que aunque no les sobre el gol les sobra la capacidad de hacer jugar y facilitar la ofensiva de sus equipos hace complicado plantear que fuese injusto dárselo a uno u a otro. ¿Qué tanto pesará el gol de Iniesta en la Final del Mundial ante Holanda? En términos estadísticos es solo un gol, pero de una transcendencia simbólica enorme.

Sin Mundial las cifras de Messi le auguraban el premio por segundo año consecutivo. Con el Mundial Messi no sale fortalecido, pero si Xavi e Iniesta.

No importa quién gane el Balón de Oro, será simbólicamente un premio al FC Barcelona, a una mística de trabajo, a una programación de larga data de creación de jugadores de categoría mundial. Lo más cercano en el tiempo a un equipo con un trabajo tan productivo de la cantera es el Ajax de Amsterdam, capaz de sorprender a mediados de los 90 con una generación fantástica de jugadores, como Patrick Kluivert, Marc Overmans y los hermanos De Boers, entre otros.

Una gran diferencia hubo y hay: el Ajax es un club vendedor, el Barcelona es esencialmente un club comprador. Uno puede mantener sus estrellas por poco tiempo, el otro puede hacerlo por tiempo prolongado.

Gane quien gane gana el Barcelona, que logrará igualar los ocho balones de oro conseguidos por dos equipos italianos: la Juventus y el Milán. La liga española, por cierto, conseguirá el Balón de Oro número 14, muy por encima de la Bundersliga alemana (9), pero por debajo de la Serie A italiana, que tiene 18.

Al tridente que copa las postulaciones al Balón de Oro habría que sumar a otros jugadores recientes y añejos de la cantera -Pedro Rodríguez, Sergio Busquets, Carles Puyol y Piqué, entre otros- que permiten afirmar que lo ya logrado por el Barcelona en esta premiación no es fruto de la mera casualidad, sino de una filosofía y política deportiva planificada para rendir frutos por muchos años.

Equipos con dos jugadores en el Balón de Oro (en paréntesis la posición)

Real Madrid 1956: Alfredo di Stéfano (2) y Raymond Kopa (3).

Real Madrid 1957: Alfredo di Stéfano (1) y Raymond Kopa (3).

Inter de Milán 1965: Giacinto Facchetti (2) y Luis Suárez (3).

Manchester United 1968: George Best (1) y Bobby Charlton (2).

Bayern Munich 1972: Franz Beckenbauer (1) y Gerd Müller (2).

Bayern Munich 1981: Karl-Heinz Rummenigge (1) y Paul Breitner (2).

Milán 1988: Marco Van Basten (1), Ruud Gullit (2) y Frank Rijkaard (3).

Milán 1989: Marco Van Basten (1), Franco Baresi (2) y Frank Rijkaard (3).

Inter de Milán 1990: Lothar Mathäus (1) y Andreas Brehme (3).

Real Madrid 2002: Ronaldo (1) y Roberto Carlos (2).

Barcelona 2004: Deco (2) y Ronaldinho (3).

jueves, 3 de diciembre de 2009

Balón de Oro 2009: premio a Messi, premio al Barça

El Balón de Oro 2009 otorgado recientemente al argentino Lionel Messi es un premio no solo al que muchos consideraran el legítimo sucesor de Maradona, es también un premio al modelo futbolístico del FC Barcelona, que el año pasado tuvo una de las mejores temporadas que un club ha tenido a nivel deportivo en la historia del fútbol.

Messi, luego de estar por dos años consecutivos logrando el tercer y segundo puesto en el prestigioso premio (ganados por Kaká en el 2007 y Cristiano Ronaldo en el 2008), logra por fin un premio que se consideraba suyo desde la final de la Champions League 2009, cuando anotó el segundo gol del Barça ante el Manchester United, un gol de cabeza ante un pase fenomenal de Xavi Hernández.

Pero el Balón de Oro no solo premia por extensión la labor colectiva del Barcelona, sino también su trabajo constante en las categorías inferiores. Tanto Messi, como Xavi e Iniesta son producto de la cantera del Barça, la misma que también ha producido uno de los mayores talentos de la Premier League de Inglaterra: Cesc Fábregas. De hecho, Messi es además el primer jugador criado en La Masía (las categorías inferiores del Barcelona) en ganar el premio. Todos los demás fueron jugadores que había importado el Barça de otros equipos.

“La pulga” –como también se le conoce a Messi en el ámbito futbolístico- dobló los puntos conseguidos por el segundo puesto en las premiaciones, Cristiano Ronaldo: 473 por 223, incluyendo la máximo puntaje de 90 de 96 corresponsales de la publicación France Football, creadora del prestigioso premio.

En el caso de Xavi e Iniesta sus elecciones en tercer y cuarto puesto tuvieron el aval del trabajo magnífico hecho con el Barcelona. Ellos dos, sin desmeritar la labor de otros grandes jugadores (Iker Casillas, Fernando Torres y David Villa, entre otros), son el motor desde el centrocampo de una selección española que para muchos es uno de los firmes candidatos a ganar el Mundial del próximo año.

Samuel Eto’o, actualmente en el Inter (Italia) obtuvó el quinto puesto, pero lo logró esencialmente por lo hecho en el Barcelona, donde nunca se cansó de marcar goles en sus años culés. Es decir, de los primeros cinco puestos en el Balón de Oro 2009 cuatro fueron para jugadores que juegan o jugaron hasta hace pocos meses en el Barcelona.

De los primeros 12 jugadores en las votaciones 11 juegan actualmente en España o Inglaterra (6 y 5, respectivamente), y solo uno en Italia, Eto’o. Kaká e Ibrahimovic jugaron hasta el verano en Italia (Milán e Inter) antes de pasar esta temporada a ser nuevamente rivales con el Real Madrid y el Barcelona, respectivamente. Entonces, pudiese colegirse que España e Inglaterra son las dos grandes ligas de las estrellas en los campeonatos europeos. Hasta ahora, esto es lo que reflejaron las votaciones de este año para el Balón de Oro. Ahora, a esperar el FIFA World Player, y ver que tantas coincidencias y/o discrepancias tiene con los premiados por la publicación francesa.

jueves, 28 de mayo de 2009

Victoria del Barça, victoria del fútbol-espectáculo

Una de las finales más espectaculares en la previa del partido tenían a los campeones de las dos mejores ligas del mundo enfrentados: el FC Barcelona y el Manchester United. Además de los dos jugadores entre los cuales regularmente se discute la supremacía del mejor jugador: Leo Messi y Cristiano Ronaldo.

Los primeros 9 minutos y medios del partido en el Estadio Olímpico de Roma no pintaba del todo bien para el Barça. Hasta cinco fueron los disparos a portería por los dirigidos por el veterano entrenador del Manchester, Alex Ferguson. Al minuto 2 un tiro libre de C. Ronaldo era despejado con cierta dificultad por el arquero barcelonista Víctor Valdés. El anuncio estaba hecho: el Manchester iba a todas por el partido desde el inicio. Entre las filas del Barcelona podía y debía haber ya preocupación.

Cristiano Ronaldo fue el jugador más incisivo en los primeros minutos, aunque la mayor parte de su aportación ofensiva fue desde fuera del área.

Esos primeros minutos parecían presagiar un dominio constante del equipo inglés sobre el español. Pero poco duró esa hegemonía. Un pase preciso de Andrés Iniesta –cada vez más crack- a Samuel Eto’o en las inmediaciones del área chica fue suficiente para inaugurar el marcador. El camerunés con furia y hambre de gol se internó en el área, hizo un recorte sobre un defensa desconcertado y batió a al portero Van Der Sar, quien manoteó infructuosamente el balón. Un gol de fuerza, de auténtico goleador. Ya Eto’o había marcado el primer gol del Barcelona en su segunda Champions conseguida, en la del 2006 en París. El africano está, sin dudas algunas, en las páginas de oro de la historia culé. Y pensar que era del Real Madrid. Gracias Florentino Pérez por no protegerlo. Gracias.

El gol de Samuel cambió no solo el resto del primer tiempo, sino literalmente todo el partido. Chances tuvo el Manchester en empatar, pero nunca más tuvo periodos prolongados donde pudiese afirmarse que tuviese el control del partido. Jamás. El gol tempranero permitió que el juego del Barça fluyera con mayor tranquilidad, y apareciesen con mayor asiduidad los múltiples talentos blaugranas: Messi, Iniesta, Henry y Xavi, entre otros. Mención aparte al medio campo creativo culé: cuando Xavi e Iniesta controlan el manejo del balón todo funciona, todo puede ser posible. Ellos hacen el trabajo menos visible pero igual de efectivo que el tridente mágico de arriba. Con ellos fue que España fue grande también en la última Eurocopa. Son cracks también, menos espectaculares, pero igual de efectivos.

Las ausencias de Rafa Márquez, por lesión, y las de Dani Alves y Abidal por acumulación de tarjetas amarillas, permitió la inclusión de Sylvinho y de Sergio Busquets. Evidentemente la falta de los jugadores mencionados anteriormente disminuía el potencial de los blaugrana, pero para bien del Barca el brasileño y el catalán hicieron un papel decoroso.

Muy activo estuvo el capitán Carles Puyol, quien recibió un trío de duras faltas de Cristiano Ronaldo, entre las cuales hubo una que pudo merecer perfectamente la tarjeta roja. Pero Ronaldo tendría que haber asesinado a un jugador azulgrana para que en la final de la Champions le sacasen la roja directa. El poder mediático del portugués es demasiado grande para que lo hubiesen vestido de rojo. Esto fue una señal clara de quien dominó y mereció el partido: el delantero fue mucho más duro físicamente que el defensa, quien está llamado a ser el “duro”.

Las faltas a Puyol y los gestos de prepotencia y chulería de Ronaldo, fueron, a aparte de su tiro a puerta en el segundo minuto del partido, sus mayores aportaciones al partido. Con la victoria del Barcelona y el gol magnífico de Messi, C. Ronaldo puede irse ya despidiendo de su condición de Balón de Oro. A fin de años seguramente será Messi quien le destrone.

La defensa del Barça, a pesar de las carencias que tenía, supo contener al Manchester, entre otros elementos por el buen posicionamiento defensivo, que provocó un buen número de posiciones fuera de juego de los dirigidos por Alex Ferguson. Mérito en gran medida de Puyol y de Piqué, que tuvo un partido memorable, quizá en gran medida como una especie de vendetta contra su antiguo equipo, el ManU.

El Barcelona no era solo Messi, como no lo ha sido toda la temporada. Messi es el mejor jugador individual del Barça, pero es también Eto’o, Henry, Xavi, Iniesta y un largo etcétera. Esto gran desempeño del Barcelona es en gran medida obra de Pep Guardiola, apenas la sexta persona en ganar la Champions como técnico y como jugador.

En los últimos minutos del primer tiempo daba la impresión de que el Barcelona estaba más cerca del segundo gol que el Manchester del primero. El segundo tiempo no fue mejor para el equipo inglés, a pesar de la inclusión desde el inicio de la segunda parte de Carlos Tévez, un jugador subestimado este año por Ferguson, pero con un talento y polivalencia fuera de serie.

En los primeros minutos del segundo tiempo el Barça salió con clara determinación en búsqueda de un segundo gol que diese por terminado el partido. En el minuto 48 Xavi realiza un pase prodigioso –algo muy común en el centro catalán- a Henry, quien busca resolver individualmente, pero a su tiro le falto un poco más de potencia y ubicación. Un minuto después Sylvinho coloca un pase en el área chica que por poco no alcanza Eto’o. Un minuto luego es Eto’o que centra en el área chica a Messi, quien pide penal al árbitro, aunque pareció más una caída de La Pulga. Minuto 51: incursión de Iniesta por el centro del campo, al que derriban en el borde del área. El tiro libre lo realiza Xavi quien vence la barrera y a Van Der Sar. El poste derecho le impide el gol por apenas milímetros.

No solo hacia el Barcelona las cosas bien para buscar el segundo gol, sino que también las hacia bien para impedir el primer gol de los ingleses. En la zona chica Piqué despejaba una y otra vez balones que llevaban peligro. En sentido general puede afirmarse que Piqué tuvo un partido memorable, a la altura de las circunstancias, y haciendo olvidar las ausencias de Rafael Márquez y las de Gabriel Milito, quien está temporada no estuvo activo por una prolongada lesión.

En el minuto 55 un pase de Rooney pasó frente a la portería culé, no siendo aprovechado ni por Ronaldo ni por Park. En el 65 Berbatov entra por Park. El búlgaro entra para buscar apuntalar una ofensiva en la que ya estaban Ronaldo, Rooney y Tévez, pero los resultados no fueron satisfactorios.

Satisfactorio si fue el pase como con la mano que hizo Xavi a Messi en el minuto 70. El catalán va por el sector derecho, levanta la cabeza, ubica a Messi, coloca un pase perfecto, y el argentino, poco famoso por hacer goles de cabeza salta como desafiando la Ley de la Gravedad, quedando suspendido como si de una fotografía se tratase, golpea el balón con el extremo izquierdo de su cabeza desde el extremo izquierdo de la portería, cruza el balón, ubicándolo en el extremo derecho de la red. El portero solo gira la cabeza para ver la trayectoria del balón. Completamente vencido…y ¡gooooooooool!

Dos minutos después la segunda gran oportunidad de Ronaldo de batir a Valdés, ya dentro del área. Pero Valdés, portero nada excepcional, achicó suficientemente el ángulo de tiro del portugués para poder sacar el balón. El último Balón de Oro estaba completamente desquiciado, y ya era evidente que su potencial de peligro estaba casi anulado.

Hubo todavía varias oportunidades del Barça para incrementar el marcador, con un cabezazo de Puyol en el minuto 73 y un tiro de Iniesta internándose por la banda izquierda, pero sin demasiados peligros para el portero del ManU. Carles Puyol tuvo una magnífica oportunidad por el lado derecho del área chica a pase de Xavi, pero no pudo resolver ante Van Der Sar, quien salió a tiempo para impedir un tercer gol. Puyol no solo estuvo eficiente en el aspecto defensivo, sino que también presentó peligro durante todo el partido ofensivamente.

El Barcelona ganó con solvencia. Pero no solo ganó el equipo catalán, ganó también la apuesta por el fútbol ofensivo y de espectáculo más arriesgada en el panorama mundial. Fue fiel a su historia el Barça, así como lo fue hace tres años cuando ganó su segunda Champions League, así como en 1992 cuando ganó la primera, cuando era denominado el “Dream Team”.

viernes, 10 de abril de 2009

Tridente, quinteto o sexteto: todo de lujo

Como muchos otros, pensaba que la eliminatoria entre el FC Barcelona y el Bayern Munich sería más cerrada en el doble choque entre ambos. Como muchos, me equivoqué, por lo menos respecto al primer partido disputado en el Camp Nou de la Ciudad Condal (y que bueno, porque, no tengo intención de negarlo, soy fan del Barça).

Mucho se está hablando a través de toda la temporada del Tridente de Lujo conformado por Eto’o, Henry y el indiscutible número uno al día de hoy, Lionel Messi. Pero bien podría hablarse del Quinteto de Luxe, el tridente ya mencionado secundados por Xavi Hernández y Andrés Iniesta. La clarividencia de juego de estos dos pequeños gigantes, la certeza en el pase, la capacidad de sorpresa de ambos hace que junto al camerunés, el francés y el argentino de arriba el Barcelona sea ofensivamente una maquina casi perfecta.

Y si a este Quinteto de Luxe le sumamos el no pocas veces magnífico aporte ofensivo del carrilero derecho Dani Alves, entonces estamos en presencia de un Sexteto Divino, porque si el parnaso griego jugara al fútbol estarían disfrazados de blaugrana.

Pero dejemos tantos elogios a un lado, que al Barcelona le llueven epítetos de este calibre desde todos los rincones futbolísticos del planeta. Hasta el fantástico portero del Real Madrid, Iker Casillas, ha dicho que ha sentido envidia al ver jugar al Barça esta temporada.

El 4-0 del partido de ida de los Cuartos de Final de la Champions League entre el equipo español y el alemán hizo sobrada justicia al juego desplegado por los comandados por Pep Guardiola, especialmente por lo mostrado en el primer tiempo, unos de esos 45 minutos de fútbol que ni los años ni la falta de memoria podrán hacer olvidar. El Tridente de Lujo hizo de todo, al igual que el medio campo y la defensa barcelonista. Messi hizo dos goles, dio un pase, marco Eto’o, marcó Henry, pasó Eto’o, marcó Henry. Sencillamente, hicieron lo que les vino en gana.

Una de las razones para pensar previamente que la eliminatoria sería más cerrada tiene que ver con algo no presente, sino pasado, y el prestigio histórico del conjunto bávaro, quien tiene cuatro Copas de Europa en sus vitrinas. Pero el pasado es solo eso, tiempo que fue. Lo mostrado en el Camp Nou por los dirigidos por Jürgen Klismann es diametralmente opuesto a lo mostrado por el Barcelona. El Bayern Munich fue un equipo diezmado, limitado, sin fuerza y timorato. Muy poco Bayern ante un Barça que si se les da algunas ventajas pueden pasar por encima como si de un partido benéfico se tratase.

El camino a Roma –donde será la final de este año- se despeja un poco. Pero, cuidado, por más que sea el mejor equipo del mundo hoy por hoy tampoco se puede ir de vacaciones a Alemania para el partido de vuelta, y además, en las Semifinales habrá un Chelsea o un Liverpool que habrán tomado notas de lo ocurrido a los alemanes. Y, después la final, que hay que jugarla porque nadie la gana desde los elogios de los fans y de la prensa. No pocos súper favoritos no aprueban el examen final, ese que separa al Campeón del Sub-campeón: es decir, el segundón.