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martes, 10 de julio de 2012

Los latinoamericanos protagonistas del Balón de Oro


Ronaldo, O Fenomeno

Desde el 1995 la premiación del Balón de Oro admitió jugadores que no fueran europeos, pero siempre y cuando jugarán en clubes de Europa. Desde el 2007 se amplió la base de elección, al poder entonces elegirse entre jugadores de cualquier nacionalidad que jugasen el cualquier club del mundo.

Es decir, desde que la revista francesa France Football crease el premio del Balón de Oro en 1956, pasaron 39 años antes de que las reglas se cambiasen para que un jugador no europeo lo pudiese ganar, pero hubo que esperar 52 años para que un jugador que jugaba, digamos en un club de la Argentina o de México, pudiese ganarlo.

Solo en los últimos 17 años los jugadores de otros continentes diversos a Europa han podido ser tomados en cuenta para el Balón de Oro, actualmente denominado FIFA Balón de Oro luego de que en el 2010 se fusionase con el FIFA World Player, el cual se otorgaba desde el 1991.

Y se han tomado en cuenta, especialmente los brasileños. El primer ganador no europeo lo fue un africano –el único hasta ahora-, el liberiano George Weah, quien lo ganó en 1995 con el uniforme del Milán. En 1997 el brasileño Ronaldo –O Fenomeno- ganó el premio vistiendo la camiseta del Inter de Milano, aunque buena parte de ese premio se debió a lo hecho en la campaña que tuvo en el Barcelona, donde marcó 34 goles en 37 partidos de Liga, en su única campaña con el club catalán, antes de irse a Italia en el verano del ’97.

Ronaldinho 
En 1999 Rivaldo, del Barcelona, ganaba el Balón de Oro, luego de ser campeón de la Liga con el club culé y marcar 24 goles. Ronaldo volvería a ganar en el 2002 su segundo Balón de Oro, pero esta vez con el Real Madrid, luego de 5 campañas italianas.

Ronaldinho, el mejor futbolista del mundo a mediados de la primera década del siglo XXI, ganó el Balón de Oro en el 2005 siendo uno de los artífices principales del título de Liga del Barcelona; mientras Kaká lo ganaba con el Milán en el 2007, tras conquistar la Champions League.

La seguidilla de jugadores brasileños se detiene para dar paso desde el 2009 al barcelonista Lionel Messi, quien lo ha ganado consecutivamente hasta el 2011, y quien parece el candidato más sólido para ganarlo en el presente 2012. En los tres años que lo ha ganado ha aumentado progresivamente su cuota goleadora a nivel global, consiguiendo cuotas cada vez mayores año tras año, además de ser parte vital del Barcelona de estos años, para muchos el periodo más glorioso de un club en la historia.

Antes de 1995 dos argentinos ganaron el Balón de Oro, pero en calidad de nacionalizados: uno español, Alfredo Di Stéfano, del Real Madrid, que lo ganó por partida doble en el 1957 y 1959, y el otro naturalizado italiano, Omar Sívori, que lo ganó con la Juventus en 1961. Ambos jugaron con el River Plate en sus pocos años en el fútbol argentino.

En las 17 ocasiones en que el premio ha podido ser entregado a un jugador de cualquier nacionalidad en 8 ocasiones ha sido otorgado a jugadores latinoamericanos y una ocasión a un futbolista africano; siendo en 8 ocasiones premiado un jugador europeo. El FIFA World Player, que se otorgó desde 1991 hasta el 2009 –antes de fusionarse con el Balón de Oro- premio en 9 ocasiones a un jugador latinoamericano, en 9 a jugadores europeos y en una a un africano.

Ganadores del Balón de Oro y FIFA Balón de Oro latinoamericanos y extra europeos (club con el que jugaba al momento de serle otorgado el premio)
Lionel Messi

1995. George Weah/Liberia/Milán
1997. Ronaldo/Brasil/Inter de Milano
1999. Rivaldo/Brasil/Barcelona
2002. Ronaldo/Brasil/Real Madrid
2005. Ronaldinho/Brasil/Barcelona
2007. Kaká/Brasil/Milán
2009. Lionel Messi/Argentina/Barcelona
2010. Lionel Messi/Argentina/Barcelona
2011. Lionel Messi/Argentina/Barcelona

Tres ocasiones con dos latinos en el podio

En solo tres ocasiones han estado dos latinoamericanos en el podio, siendo la primera ocasión en el 2002, cuando los brasileños del Real Madrid, Ronaldo y Roberto Carlos, quedaron primero y segundo en las votaciones. Los barcelonistas Deco (brasileño naturalizado portugués) y Ronaldinho quedaron segundo y tercero en el 2004; mientras en el 2007 quedaban primero y tercero en los votos Kaká y Messi, en su primera incursión en el podio del Balón de Oro.

Latinoamericanos que pudieron haber ganado el Balón de Oro y sus mejores oportunidades

Diego Armando Maradona. En la campaña 1985-1986 marcaba 13 goles con el Napoli en la Serie A y la Copa Italia, además de ser el jugador más brillante del Mundial México 1986. El Balón de Oro del ’86 lo ganó Igor Belánov, un delantero ucraniano de la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), que ganó la Recopa de Europa de ese año con el Dinamo Kiev.  

Kaká
En 1988-89 ganó la Copa de la UEFA y marcaba más de 16 goles entre la Serie A y la Copa Italia. El Balón de Oro lo ganaba Marco Van Basten, que ganó con el Milán la Copa de Campeones. En la temporada 1989-90 marcaba 16 goles en liga y ganaba el Scudetto, el título de la Serie A italiana. El ganador del trofeo lo fue Lothar Matthäus, ganador con Alemania del Mundial de Fútbol.

Garrincha. Fue la principal figura del Mundial Chile 62, goleador de aquella edición y ganador con el Botafogo del Campeonato Carioca (Estado de Río de Janeiro, Brasil). En aquel Mundial Pelé se lesionó y la máxima figura de la selección brasileña fue él. El Balón de Oro ese año fue para el mediocampista checo Josef Masopust, a cuya selección Garrincha venció en la final del Mundial del ‘62.

Garrincha y Pelé 
Para quienes piensan que el fútbol en el Brasil de esos años no tenía el nivel de profesionalidad que si tenían los europeos habría que decir que hasta inicios de los años 70 no había un campeonato nacional (en gran medida debido al enorme tamaño del país y las dificultades en los transportes para la época), pero si existía la calidad en este y otros campeonatos regionalistas (especialmente el Paulista, del Estado de Sao Paulo) para producir los jugadores que fueron las bases de las selecciones brasileñas que durante 12 años –del 1958 al 1970- ganaron 3 de 4 mundiales, con excepción del Mundial del 1966.

Pelé. Grandes años productores de goles tuvo Pelé en su carrera, pero quizá su mejor oportunidad si hubiese tenido la oportunidad para el Balón de Oro fuese en 1958, cuando con apenas 17 años ganaba con Brasil el primer Mundial del país sudamericano, marcando 6 goles en esa edición, y ganaba también el título del Campeonato Paulista con el Santos, el mismo campeonato que concentra equipos históricos como el Corinthians, Palmeiras y Sao Paulo. Ese año el Balón de Oro lo ganaba el francés Raymond Kopa, del tercera vez consecutiva ganador de la Copa de Europa, el Real Madrid.

 Romario Marcó más de 30 goles con el Barcelona en la temporada 1993-1994, antes de ganar luego el cuarto título mundial de Brasil en su historia, marcando 5 goles en aquel torneo. El ganador del premio lo fue su compañero en el club español, el búlgaro Hristo Soichkov. 

jueves, 20 de agosto de 2009

La liga española, ¿lucha de dos?

Hace ya varios años que los campeonatos de la liga española son cosa de dos, exactamente los dos equipos que históricamente copan la mayoría de los títulos ligueros, y exactamente los mismos que para la temporada 2009-2010 se vislumbran como el primero y el segundo de esta liga: Barcelona y Real Madrid o Real Madrid y Barcelona.

Los años en que el Valencia ganaba títulos con regularidad y que incluso disputaba por dos años consecutivos la final de la Champions League, en que el Deportivo de la Coruña era un “grande” y un fijo para las apuestas del potencial ganador, esos años han pasado.

Hará cosa de por lo menos 6 años que los dos primeros puestos al final del campeonato lo copan los eternos rivales de la liga española, la rivalidad deportiva que mejor simboliza a la vez la rivalidad entre ambas ciudades. Y nada indica que para este año las cosas vayan a cambiar, con permiso de todos los demás participantes.

El FC Barcelona al momento de escribir este post sigue en búsqueda de jugadores, según las palabras de su director técnico, Pep Guardiola. Algunos se han marchado, algunos cuentan poco para el técnico, y por encima de todo, el calendario del Barcelona con varias competiciones a la vez más el hecho de que el 2010 es año de Mundial hace que la plantilla se vea para este campeonato un poco más corta que el pasado año.

De todas maneras, fuera de la ausencia de Samuel Eto’o la plantilla, en especial los principales jugadores, es más o menos la misma que la del pasado año. La inclusión de Maxwell puede ser importante, pero especialmente relevante es la inclusión de un gigante con pies de bailarina y una técnica súper depurada: el sueco Zlatan Ibrahimovic.

¿Es Zlatan el sustituto de Eto’o? Sí y no. Con Eto’o era difícil esperar la llegada del sueco al Barcelona, y sin Eto’o era difícil ser optimista sin la incorporación de alguien como Ibrahimovic. Ambos aportan goles, pero con estilos y con argumentos diferentes. El africano es un Killer dentro del área, pero no era precisamente un delantero creador ni pasador, algo que si lo es Ibrahimovic. Un aspecto que quizá si se extrañe en el Camp Nou es la capacidad de sacrificio defensivo de Samuel, capaz de ser el inicio de la labor defensiva a nivel colectivo cuando el rival tenía el balón en sus pies. Con Ibra y su capacidad de asistir –una de sus grandes virtudes- es posible que veamos este año a un Messi con mayores incursiones en el área chica, incluso hasta a Iniesta y Xavi, sin mencionar a Henry y los jóvenes delanteros que creo este año verán mayor acción, como Bojan Krick.

Las inversiones “galácticas” hechas por la segunda etapa de Florentino Pérez al mando del club blanco pueden –no estoy del todo seguro que se deba- ser criticadas por las cuantías de dichas inversiones. Los más de 100 millones de dólares pagados por el Madrid al Manchester United por Cristiano Ronaldo implantaron un record en el mundo futbolístico. Las incorporaciones, costosas también, de Kaká, y con menores montos las de Benzema y Xabi Alonso, hacen que en el papel el Real Madrid sea uno de los favoritos a todo en lo que compita, desde la liga hasta la Champions League, torneo en el cual tienen el palmarés más prestigioso en la historia de la competición, pero en el cual llevan ya cinco años seguidos sin superar los cuartos de final.

Otras incorporaciones de jugadores españoles de menor renombre pueden ser muy provechosas para el Real Madrid, amén de la incorporación de un muy buen técnico al mando del equipo, el chileno Manuel Pellegrini. Si ha Pellegrini se le otorga la libertad suficiente para implantar su esquema de juego sin las injerencias de los ejecutivos y sin extrañas influencias en el vestuario por parte de “vacas sagradas” entonces el Real Madrid potencialmente será un rivel temible en España y en Europa.

Creo que la adaptación de Kaká al nuevo equipo y a la nueva liga estará garantizada. El brasileño es uno de esos jugadores capaces de combinar profesionalidad, fuerza y fantasía en grandes dosis. Sobre él principalmente deberá recaer la responsabilidad de ser el guía de este nuevo Real Madrid. Los que piensen que este rol debería jugarlo Cristiano Ronaldo, pues creo se equivocan. C. Ronaldo es un magnífico jugador, quizá un superdotado para este deporte, pero no creo que sea el jugador que ni a nivel de club ni a nivel de selección pueda ser definido ni considerado como el LÍDER, así en mayúsculas. Si Kaká fue la primera gran incorporación de la segunda era Florentino Pérez no creo que se deba solamente a que las negociaciones fueron más fáciles que otras negociaciones. Creo que era el jugador fundamental que necesitaban los merengues para aspirar más allá de los logros del pasado a brillar de nuevo en la cúspide.

Fuera de culés y de merengues, no veo muchos –por no decir casi ningún- indicios de que hayan otros aspirantes reales al título en España. ¿Sevilla? ¿Atlético de Madrid? Con gente como el Kun Agüero, Diego Forlán, Maxi Rodríguez y Simao comandando la ofensiva se pudiera pensar que si, pero desde que se ve al equipo desde el mediocampo hacia atrás, pensar en títulos es casi una quimera. ¿Villarreal? Ha hecho grandes campañas en los últimos años en España, pero nunca para escalar al final del curso un puesto por encima de los dos “grandes” de España. Además, el peso de Pellegrini en la dirección técnica era fundamental. Este año será una prueba de fuego para el equipo de una ciudad de menos de 50 mil habitantes.

No nos engañemos, fuera de breves periodos, por ejemplo, principios de los años 80 cuando se repartían los títulos la Real Sociedad y el Athletic de Bilbao, la liga española es una balanza que va generalmente desde el Real Madrid al Barcelona (con mayor provecho para los blancos, para que negarlo). Ellos son los auténticos grandes del fútbol español, y en este campeonato no apostaría ni un peso, euro o rupia a que el título no se quede o en Barcelona o en Madrid.

martes, 16 de junio de 2009

Este no es el Brasil de antaño

Para los brasileños se presagiaba un partido feliz y sin complicaciones luego de que antes del minuto 5 del partido ante Egipto su buque insignia, Kaká, recibiese un pase en el borde del área chica, hiciese el sombrerito a dos defensas de manera consecutiva y anotase el gol.

Pero vino el empate, con un buen cabezazo de Zidan, a la postre el más peligroso de los jugadores egipcios. Y luego vinieron dos goles más brasileños, todos de cabeza. Sí, parecía una tarde para los brasileños con un 3-1 en el descanso.

No. El resultado si proporcionó los tres puntos, pero se sufrió, ya que en apenas un minuto alrededor del 58 los egipcios hicieron dos goles, y el marcador reflejaba entonces un magnífico 3-3, no solo por el resultado, sino por la factura de los 6 goles en el partido.

Este Brasil no es el Brasil de 1994 con Romario y Bebeto (y Dunga en la defensa, el actual técnico), este Brasil tampoco es el equipo del 2002 con un inspirado Ronaldo y un súper eficiente Rivaldo, uno de los jugadores peor apreciados en la última década. Tampoco es el Brasil de modesta participación en el Mundial de 1982, pero que en el papel lo prometía todo con jugadores como Zico y Falcao. Ni siquiera es el Brasil que falló miserablemente en el Mundial de 2006, cuando prometía tanto con Kaká y el desahuciado Ronaldinho. No. Este Brasil es menos en la práctica y en el papel que esos equipos anteriores. Pero sigue siendo Brasil, aunque a veces cueste pensarlo.

De todas maneras, tienen el talento como colectivo, quizá demasiado justo, para poder ganar esta Copa Confederaciones 2009 y para seguir siendo, como en cada Mundial, uno de los favoritos. Posiblemente solo Brasil, aunque no deje buenas sensaciones, tiene ese privilegio: de ser uno de los favoritos en cualquier circunstancia.

En varios pasajes del partido, especialmente en el segundo tiempo, Egipto dio la impresión de ser más que los brasileños. El buen manejo del balón de parte de los egipcios muchas veces no estuvo acompañado del buen manejo defensivo de los brasileños. Y la posibilidad de que Brasil terminase perdiendo el partido fue real, no una ilusión óptica. Un penal casi al final del partido, bien lanzado por Kaká, el líder indiscutible de este colectivo, marcó el 4-3, maquillando un resultado que pudo haber implicado más justicia con el empate a tres.

En la última Copa América el equipo que iba dando muestras de grandeza era Argentina, pero Brasil la aplastó en la final, con un equipo que en el desarrollo del torneo había aportado poca magia, muy poca para el ADN brasileño. Con Dunga en la dirección técnica este Brasil puede terminar ganando la presente Copa Confederaciones, puede incluso hasta ganar el Mundial del año próximo, pero cada torneo que ganen los brasileños bajo la dirección de Dunga es casi como si lo ganases un recio y ordenado equipo europeo disfrazado de brasileños, con algunos pasajes esporádicos, como el magistral gol de Kaká para abrir el marcador.

Hay algo de traición en la forma en que Brasil viene jugando desde que Dunga asumió la dirección del equipo. Qué Italia juegue como juegan ahora los brasileños, incluso de manera más cerrada y resultadista, es natural, es lógico, incluso hasta hermoso, ya que ese es el juego italiano, es parte intrínseca de su identidad futbolística. En el caso de Brasil puede sentirse como un defecto, como un pecado. Pero a pesar de todo, es Brasil, favorita siempre para cualquier torneo.

domingo, 14 de junio de 2009

Copa Confederaciones 2009: la prueba para el Mundial 2010

La Copa Confederaciones 2009 se inició hoy (domingo 14 de junio) en Sudáfrica, con un soso empate entre la selección anfitriona e Irak.

El segundo partido de la jornada inaugural fue un magnífico entrenamiento para la selección heredada por Vicente del Bosque de Luis Aragonés. Ya a la media hora del partido España ganaba 4-0 con tríada de goles de Fernando Torres a la selección de Nueva Zelanda. Lo mismo que España había mostrado en la última Eurocopa: toque, buen manejo del balón, contundencia en la definición. Como tituló el diario deportivo italiano La Gazzetta dello Sport en su página web: “La Spagna da paura” (España da miedo).

Dicho evento cuenta a priori con tres favoritos: la vigente campeona de la última Eurocopa, España; el último campeón del Mundial, Italia; y con Brasil, siempre favorito a cualquier título que dispute, más allá de la que selección hoy dirigida por el otrora defensa brasileño, Dunga, sea una de los equipos brasileños menos alegres de la historia. Eso sí, pragmático es el juego brasileño, algo que parece adorar en extremo su entrenador.

De los otros cinco participantes es poco o nada lo que se debe esperar. Que Estados Unidos, Egipto, Sudáfrica, Nueva Zelanda o Irak levantasen la copa sería casi milagroso dado el nivel de los tres equipos anteriores. Quizá solo de Estados Unidos se pueda esperar una sorpresa –algún empate, quizá alguna victoria ante alguno de los “tres grandes”-, pero pensar que podrían ganar por encima de brasileños, españoles e italianos a la vez suena a quimera.

Brasil dependerá en gran medida del pragmatismo imprimido por Dunga bajo su dirección, el buen hacer y la visión de juego de Kaká y la fantasía de Robinho, que cuando se enfunda la camiseta verdeamarilla parece jugar mucho mejor que con las camisetas de los clubes en Europa. Italia, la eterna Italia de las dudas, no tiene el favoritismo que si tienen los españoles y los brasileños, pero a los italianos se les reconoce desde décadas una enorme capacidad de competir que puede ir más allá de su propios talentos individuales. Pocas selecciones en el mundo han sacado tanto provecho de lo que tienen a disposición en cada momento, no de lo que tendrían. Eso, guste o no.

Para la Italia de Marcello Lippi –el director técnico que ganó el Mundial de 2006- la Copa Confederaciones servirá en gran medida para probar jugadores y probar variantes ofensivas y defensivas. Tras la vuelta del ex director técnico de la Juventus y del Inter varios jugadores han debutado en la Azzurra, y muchos pueden ser los cambios no solo respecto al equipo que él mismo dirigió tres años atrás, sino incluso al equipo que cayó frente a España en penales en la pasada Eurocopa, cuando la dirigía el ex entrenador de la selección Roberto Donadoni.

De las tres grandes selecciones que participan en la edición de esta copa seguramente la que menos experimentos realizará será España, ya que tiene un equipo que funciona y da espectáculo heredada de la anterior Eurocopa.

El evento deportivo tiene 17 años de existencia. La actual edición tendrá una duración de dos semanas (del 14 al 28 de junio), contando con la participación de ocho selecciones en total, incluyendo la única que ha participado en todas las ediciones del torneo: Brasil.

Los brasileños son los máximos ganadores de la Copa Confederaciones junto a Francia, ambos con dos títulos. Argentina, México y Dinamarca han sido las selecciones ganadoras de las otras tres ediciones.

La principal prueba de la Copa Confederaciones

Si bien es cierto que la Copa congrega a tres selecciones con muchas posibilidades de ser protagonistas en el Mundial 2010 –no sería sorpresa que entre italianos, españoles o brasileños salga el campeón de la próxima Copa del Mundo-, la principal prueba de este torneo será verificar la confiabilidad de Sudáfrica como anfitriona en este torneo y hacer una proyección del papel de anfitrión de cara al próximo Mundial.

Ya desde que Sudáfrica obtuviese la primera oportunidad del continente africano para montar un Mundial han habido voces que no estuvieron ni están de acuerdo con que el país africano montase el Mundial. Falta de infraestructuras futbolísticas, deficiencias en el transporte público, en la logística organizativa y altos índices de delincuencia y criminalidad ciudadana han sido varios de los principales argumentos de no pocos críticos para descalificar la aspiración sudafricana. Incluso todavía hoy día hay quienes plantean que hay tiempo para reasignar el Mundial a otro país. Aunque no se dice abiertamente, ese hipotético país sería europeo, asumiendo que ya el Mundial del 2014 ha sido asignado a Brasil, la vuelta del Mundial a América del Sur desde 1978 (Argentina fue el último anfitrión). No sería nada extraño pensar que hay predisposición, incluso menosprecio, ante la candidatura sudafricana, más allá de que existan elementos objetivos de preocupación.

Desde el punto de vista deportivo no hay mucho que demostrar en esta Copa, en todo caso, la capacidad de otras confederaciones que no sean la europea y la sudamericana de producir equipos capaces de ser serios candidatos a ganar grandes competiciones (Ya México ganó la Copa Confederaciones, pero otro equipo, porque este, quizá ni vaya al Mundial). Bueno es aclarar que en todas las ediciones -18 en total- del Mundial de Fútbol jamás un equipo extra europeo o extra sudamericano ha ganado ni siquiera participado en una final. Eso deberá cambiar algún día, aunque no está del todo claro que sea en el Mundial 2010, más allá de que se celebre en África el Mundial.