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martes, 10 de julio de 2012

Los latinoamericanos protagonistas del Balón de Oro


Ronaldo, O Fenomeno

Desde el 1995 la premiación del Balón de Oro admitió jugadores que no fueran europeos, pero siempre y cuando jugarán en clubes de Europa. Desde el 2007 se amplió la base de elección, al poder entonces elegirse entre jugadores de cualquier nacionalidad que jugasen el cualquier club del mundo.

Es decir, desde que la revista francesa France Football crease el premio del Balón de Oro en 1956, pasaron 39 años antes de que las reglas se cambiasen para que un jugador no europeo lo pudiese ganar, pero hubo que esperar 52 años para que un jugador que jugaba, digamos en un club de la Argentina o de México, pudiese ganarlo.

Solo en los últimos 17 años los jugadores de otros continentes diversos a Europa han podido ser tomados en cuenta para el Balón de Oro, actualmente denominado FIFA Balón de Oro luego de que en el 2010 se fusionase con el FIFA World Player, el cual se otorgaba desde el 1991.

Y se han tomado en cuenta, especialmente los brasileños. El primer ganador no europeo lo fue un africano –el único hasta ahora-, el liberiano George Weah, quien lo ganó en 1995 con el uniforme del Milán. En 1997 el brasileño Ronaldo –O Fenomeno- ganó el premio vistiendo la camiseta del Inter de Milano, aunque buena parte de ese premio se debió a lo hecho en la campaña que tuvo en el Barcelona, donde marcó 34 goles en 37 partidos de Liga, en su única campaña con el club catalán, antes de irse a Italia en el verano del ’97.

Ronaldinho 
En 1999 Rivaldo, del Barcelona, ganaba el Balón de Oro, luego de ser campeón de la Liga con el club culé y marcar 24 goles. Ronaldo volvería a ganar en el 2002 su segundo Balón de Oro, pero esta vez con el Real Madrid, luego de 5 campañas italianas.

Ronaldinho, el mejor futbolista del mundo a mediados de la primera década del siglo XXI, ganó el Balón de Oro en el 2005 siendo uno de los artífices principales del título de Liga del Barcelona; mientras Kaká lo ganaba con el Milán en el 2007, tras conquistar la Champions League.

La seguidilla de jugadores brasileños se detiene para dar paso desde el 2009 al barcelonista Lionel Messi, quien lo ha ganado consecutivamente hasta el 2011, y quien parece el candidato más sólido para ganarlo en el presente 2012. En los tres años que lo ha ganado ha aumentado progresivamente su cuota goleadora a nivel global, consiguiendo cuotas cada vez mayores año tras año, además de ser parte vital del Barcelona de estos años, para muchos el periodo más glorioso de un club en la historia.

Antes de 1995 dos argentinos ganaron el Balón de Oro, pero en calidad de nacionalizados: uno español, Alfredo Di Stéfano, del Real Madrid, que lo ganó por partida doble en el 1957 y 1959, y el otro naturalizado italiano, Omar Sívori, que lo ganó con la Juventus en 1961. Ambos jugaron con el River Plate en sus pocos años en el fútbol argentino.

En las 17 ocasiones en que el premio ha podido ser entregado a un jugador de cualquier nacionalidad en 8 ocasiones ha sido otorgado a jugadores latinoamericanos y una ocasión a un futbolista africano; siendo en 8 ocasiones premiado un jugador europeo. El FIFA World Player, que se otorgó desde 1991 hasta el 2009 –antes de fusionarse con el Balón de Oro- premio en 9 ocasiones a un jugador latinoamericano, en 9 a jugadores europeos y en una a un africano.

Ganadores del Balón de Oro y FIFA Balón de Oro latinoamericanos y extra europeos (club con el que jugaba al momento de serle otorgado el premio)
Lionel Messi

1995. George Weah/Liberia/Milán
1997. Ronaldo/Brasil/Inter de Milano
1999. Rivaldo/Brasil/Barcelona
2002. Ronaldo/Brasil/Real Madrid
2005. Ronaldinho/Brasil/Barcelona
2007. Kaká/Brasil/Milán
2009. Lionel Messi/Argentina/Barcelona
2010. Lionel Messi/Argentina/Barcelona
2011. Lionel Messi/Argentina/Barcelona

Tres ocasiones con dos latinos en el podio

En solo tres ocasiones han estado dos latinoamericanos en el podio, siendo la primera ocasión en el 2002, cuando los brasileños del Real Madrid, Ronaldo y Roberto Carlos, quedaron primero y segundo en las votaciones. Los barcelonistas Deco (brasileño naturalizado portugués) y Ronaldinho quedaron segundo y tercero en el 2004; mientras en el 2007 quedaban primero y tercero en los votos Kaká y Messi, en su primera incursión en el podio del Balón de Oro.

Latinoamericanos que pudieron haber ganado el Balón de Oro y sus mejores oportunidades

Diego Armando Maradona. En la campaña 1985-1986 marcaba 13 goles con el Napoli en la Serie A y la Copa Italia, además de ser el jugador más brillante del Mundial México 1986. El Balón de Oro del ’86 lo ganó Igor Belánov, un delantero ucraniano de la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), que ganó la Recopa de Europa de ese año con el Dinamo Kiev.  

Kaká
En 1988-89 ganó la Copa de la UEFA y marcaba más de 16 goles entre la Serie A y la Copa Italia. El Balón de Oro lo ganaba Marco Van Basten, que ganó con el Milán la Copa de Campeones. En la temporada 1989-90 marcaba 16 goles en liga y ganaba el Scudetto, el título de la Serie A italiana. El ganador del trofeo lo fue Lothar Matthäus, ganador con Alemania del Mundial de Fútbol.

Garrincha. Fue la principal figura del Mundial Chile 62, goleador de aquella edición y ganador con el Botafogo del Campeonato Carioca (Estado de Río de Janeiro, Brasil). En aquel Mundial Pelé se lesionó y la máxima figura de la selección brasileña fue él. El Balón de Oro ese año fue para el mediocampista checo Josef Masopust, a cuya selección Garrincha venció en la final del Mundial del ‘62.

Garrincha y Pelé 
Para quienes piensan que el fútbol en el Brasil de esos años no tenía el nivel de profesionalidad que si tenían los europeos habría que decir que hasta inicios de los años 70 no había un campeonato nacional (en gran medida debido al enorme tamaño del país y las dificultades en los transportes para la época), pero si existía la calidad en este y otros campeonatos regionalistas (especialmente el Paulista, del Estado de Sao Paulo) para producir los jugadores que fueron las bases de las selecciones brasileñas que durante 12 años –del 1958 al 1970- ganaron 3 de 4 mundiales, con excepción del Mundial del 1966.

Pelé. Grandes años productores de goles tuvo Pelé en su carrera, pero quizá su mejor oportunidad si hubiese tenido la oportunidad para el Balón de Oro fuese en 1958, cuando con apenas 17 años ganaba con Brasil el primer Mundial del país sudamericano, marcando 6 goles en esa edición, y ganaba también el título del Campeonato Paulista con el Santos, el mismo campeonato que concentra equipos históricos como el Corinthians, Palmeiras y Sao Paulo. Ese año el Balón de Oro lo ganaba el francés Raymond Kopa, del tercera vez consecutiva ganador de la Copa de Europa, el Real Madrid.

 Romario Marcó más de 30 goles con el Barcelona en la temporada 1993-1994, antes de ganar luego el cuarto título mundial de Brasil en su historia, marcando 5 goles en aquel torneo. El ganador del premio lo fue su compañero en el club español, el búlgaro Hristo Soichkov. 

martes, 2 de agosto de 2011

El podio de los goleadores de América Latina en España desde 1990

Que muchos goleadores y grandes jugadores ofensivos de América Latina juegan en las principales ligas europeas no es nada nuevo. Y que muchos de estos jugadores brillen en España mucho menos.

Pero, ¿son siempre los latinoamericanos los jugadores que tienen mayoritariamente el sello del gol en cada nueva temporada en la Liga Española? Sí, en muchas de ellas, pero hay ocasiones en que el podio de los goleadores está vacío de jugadores nacidos en Latinoamérica.

Muchos pueden ser los factores, desde la presencia esporádica de algunos grandes goleadores que tuvieron poco tiempo en España, o las restricciones de cupos para jugadores no españoles y no europeos, lo cual se flexibilizó en extremo tras la Ley Bosman. Los pasaportes comunitarios, ya sea por ascendencia o por años de trabajo en España u otros países, facilita sin dudas una más numerosa participación de jugadores de América Latina en España y Europa.

Echemos un vistazo al podio del Pichichi (premio al mejor goleador) desde la campaña de 1990-1991 hasta la fecha. Hay algunas sorpresas (se muestra en orden descendente):

2010-2011

2do Lionel Messi Argentina/Barcelona (31)

3ero Sergio Agüero Argentina/Atlético de Madrid (20) empatado con Álvaro Negredo.

2009-2010

1ero Lionel Messi Argentina/Barcelona (34)

2do Gonzalo Higuaín Argentina/Real Madrid (27)

Nota: De los primeros cinco goleadores, 3 latinoamericanos.

2008-2009

1ero Diego Forlán Uruguay/Atlético de Madrid (32)

Nota: De los primeros cinco, 3 latinoamericanos.

2007-2008

2do Luis Fabiano Brasil/Sevilla (24)

3ero Sergio Agüero Argentina/Atlético de Madrid (19)

2006-2007

2do Diego Milito Argentina/Real Zaragoza (23)

3ero Ronaldinho Brasil/Barcelona (21), empatado con Kanouté.

Nota: De los primeros cinco, 3 latinoamericanos.

2005-2006

3ero Ronaldinho Brasil/Barcelona (17)

Nota: De los primeros seis, 4 latinoamericanos.

2004-2005

1ero Diego Forlán Uruguay/Villarreal (25)

3ero Ricardo Oliveira Brasil/Betis (22)

Nota: De los primeros nueve, 6 eran latinoamericanos.

2003-2004

1ero Ronaldo Brasil/Real Madrid (24)

2do Julio Baptista Brasil/Sevilla (20)

2002-2003

3ero Ronaldo Brasil/Real Madrid (20)

2001-2002

Ninguno latinoamericano entre los primeros 10. Mayoría de españoles.

2000-2001

2do Rivaldo Brasil/Barcelona (23)

Nota: Mayoría de españoles entre los mejores 10 goleadores.

1999-2000

2do Catanha Brasil/Málaga (24)

Nota: Mayoría de españoles y holandeses entre los mejores 10 goleadores.

1998-1999

2do Rivaldo Brasil/Barcelona (24)

3ero Claudio ‘El Piojo’ López Argentina/Valencia (21)

1997-1998

2do Rivaldo Brasil/Barcelona (19)

1996-1997

1ero Ronaldo Brasil/Barcelona (34)

1995-1996

1ero Juan Antonio Pizzi Argentina/Tenerife (31)

3ero Bebeto Brasil/Deportivo La Coruña (25)

1994-1995

1ero Iván Zamorano Chile/Real Madrid (28)

1993-1994

1ero Romario Brasil/Barcelona (30)

1992-1993

1ero Bebeto Brasil/Deportivo La Coruña (29)

2do Iván Zamorano Chile/Real Madrid (26)

1991-1992

Ningún latinoamericano entre los primeros tres.

1990-1991

Ningún latinoamericano entre los primeros 10.

viernes, 7 de enero de 2011

Ciao Ronaldinho

Jueves 6 de enero de 2011. Es oficial. Ronaldinho ya no seguirá en el AC Milán, y seguramente ya no continuará en el fútbol italiano.

Su destino, hasta la fecha, parece ser Brasil, y especialmente el Gremio, equipo de su ciudad natal, Porto Alegre, donde surgió al profesionalismo. También se menciona el interés del Palmeiras (Sao Paulo) y del Flamengo (Río de Janeiro).

La noticia de que no seguirá en el Milán no ha venido inmediatamente acompañada de la noticia de su próximo destino, lo cual permite especular sobre el próximo equipo que disfrutará o sufrirá a Ronaldinho.

En sus tiempos milanistas bajo las órdenes de Carlo Ancelotti, el hoy entrenador del Chelsea, apartó a Ronaldinho de la titularidad bajo el argumento de su falta de trabajo físico y poca capacidad para entrenar. La sombra de las juergas nocturnas, que le perseguía desde Barcelona, surgió nuevamente en el panorama.

El pasado año, bajo la conducción de Leonardo, ex jugador y ex técnico del Milán, el gaúcho tuvo su mejor rendimiento en su paso por el Milán, anotando 12 goles y aportando una buena cantidad de asistencias. No era el mismo de sus años de excelencia en el Barcelona, pero destellos de genialidad no eran infrecuentes.

Sin embargo, las noticias de fiestas nocturnas y un estado de forma que no es precisamente el mejor aceptado en un fútbol tan físico como el italiano, sumado a un nuevo técnico –Massimiliano Allegri-, que debuta y quiere imponer su estilo en el equipo rossonero, apartaron de nuevo a Ronaldinho de la titularidad. Además, su performance tampoco le ayudó mucho: 11 partidos de liga, cero goles.

Tras nueve años y medio en Europa (su primera parada fue el Paris Saint-German, de Francia), y con 30 años a cuesta, parece que el destino de Ronaldinho es su país natal.

Las razones para volver a Brasil

La primera a la vista, según mi punto de vista, es recuperar el gusto por el fútbol, y digo recuperar porque la impresión que tengo es que la relación fútbol-felicidad que parece fundamental para Ronaldinho en Europa no parece ser la mejor.

La segunda, y quizá la más poderosa, es que para el Mundial 2014 que se jugará en Brasil, Ronaldinho tendrá 34 años, y sería seguramente su última oportunidad de jugar un Mundial. Mostrar que sigue siendo un gran jugador será fundamental para poder de nuevo disfrutar el principal evento futbolístico del mundo.

Razones para quedarse en Europa o en otros lares

Si Ronaldinho se quedase en Europa pienso que la principal razón sería económica. Pero, ¿quién pagaría un alto sueldo a un jugador que ha salido por la ‘puerta de atrás’ en los últimos tres años del Barcelona y del Milán, dos de equipos de mayor prestigio de Europa?

Quizá la respuesta esté en la Premier League de Inglaterra, en algún club desesperado por sumar un jugador que a pesar de todo tiene un brillo particular. Quizá en Rusia, donde más de un equipo tendría el dinero para pagarle, quizá una parada rápida en Qatar, que necesitara en los próximos años promocionar con este tipo de contrataciones el Mundial que celebrará en el 2022.

Las posibilidades de que se sume a otro club italiano o español las veo muy, pero muy lejanas, aunque no sería del todo descabellado que…¿lo fiche el Inter? Ahí está Leonardo, nuevo técnico interista, que parece sabe sacar particular provecho de sus compatriotas.

Lo cierto es que juegue donde juegue, pienso que tiene todavía mucho juego y mucha magia por ofrecer, pero, como escribí hace pocos días atrás, depende de él, solo de él pasar todavía a la historia como uno de los mejores de todos los tiempos o como un gran jugador por un breve periodo de tiempo. Él tiene la palabra.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Ronaldinho: De él depende volver a la elite

Su sonrisa casi perenne parecería ser un constante homenaje a su ciudad natal, Porto Alegre, donde realizó su incorporación al fútbol profesional con el Gremio.

Tras marcar 13 goles en sus primeros 34 partidos en la máxima categoría de Brasil, entre 1998 al 2000, comenzó Ronaldo Assis de Moreira (Ronaldinho) su primera escalada europea a las 20 años de edad con el equipo francés Paris Saint-Germain, donde estuvo dos temporadas entre el 2001 al 2003, marcando 17 goles en 55 partidos de la Primera División.

En medio de estas dos temporadas estuvo el Mundial de Japón-Corea del Sur, el último Mundial ganado por los brasileños. Si bien la dupla Ronaldo-Rivaldo es quizá la más recordada por llevar el mayor peso ofensivo, la presencia de Ronaldinho en ese Mundial no fue puramente testimonial, sino que fue pieza relevante para el quinto Mundial brasileño.

El gol de tiro directo que hasta último momento no se sabía si era pase o tiro a puerta, y que finalmente sobrepasó al portero inglés David Seaman, hizo pensar a muchos si no estaban en presencia de la gran figura brasileña que relevaría la fama de Ronaldo.

Muchos pensaron así, y seguramente el FC Barcelona más que nadie.

Los años dorados en Barcelona

Ronaldinho, junto al camerunés Samuel Eto’o y el técnico Frank Rijkaard, fueron las grandes apuestas del proyecto que iniciaba el ya ex presidente del Barcelona, Joan Laporta. Tras un lustro de cero celebraciones en el Camp Nou, se vislumbraba un nuevo amanecer en la Ciudad Condal de los pies del sonriente jugador brasileño.

En la temporada 2003-2004 arriba a Barcelona el mediocampista creativo y goleador, siendo uno de los puntales para una segunda parte del campeonato fantástica, que casi encumbra al equipo culé al primer puesto, que finalmente logró obtener el Valencia, con 77 puntos, contra 72 del Barcelona. En su debut en la Ciudad Condal Ronaldinho marcó 15 de los 63 goles azulgranas.

El curso siguiente es la consagración, en el 2004-2005. Marca 9 goles en 35 partidos de Liga, pero por encima de todo se convierte en términos ofensivos en un jugador total, capaz de dar la asistencia en el momento justo, de marcar goles decisivos, de ser cómplice absoluto del juego que pasaba del mediocampo hasta la delantera. El Barcelona ganaba la Liga, algo que no hacía desde 1999, el año del centenario del club. Con 84 puntos superaban al Real Madrid.

En el 2005-2006 la historia se repetía: El Barcelona ganaba, nuevamente con el Real Madrid como sub-campeón, pero con una holgada diferencia: 12 puntos sobre el eterno rival. Ronaldinho aumentaba su cuota goleadora a 17, cifra fantástica tomando en cuenta que su rol no era ser delantero de punta. Y por encima de todo, el Barça lograba su segunda Champions League de la historia, en una final en la que venció 2-1 al también poderoso Arsenal inglés.

En la de 2006-2007 en términos de cifras no fue un mal año, marcando 21 goles solo en los partidos de Liga, pero el Barcelona ya no era campeón (perdió esa liga por diferencias de goles con el Real Madrid luego de un empate a 76 puntos), y tampoco en el 2007-2008, cuando terminaba en el tercer puesto a 10 puntos del Villareal y 18 del Real Madrid.

El último año vio muy mermada su participación en el club. Se empezaron a buscar culpables, y se empezaban a identificar jugadores que la directiva consideraba ya no aportaban suficiente para un proyecto ganador. Ironías del fútbol y la vida estos jugadores fueron esencialmente los mismos artífices principales de un proyecto que terminó con una sequía de cinco años sin un solo título: Ronaldinho, Deco y Eto'o. Un nuevo técnico, el actual, Guardiola, hizo saber apenas asumir el cargo que no contaría con estos jugadores. Eto’o sobrevivió un año, Deco y Ronaldinho, no.

A Ronaldinho se le acusaba de ser un jugador estupendo pero con propensión a la juerga, a la noche, a los bares, por lo cual se argumentaba su rendimiento y sus capacidades físicas no podían mejorar o mantenerse en un nivel óptimo, sino lo contrario.

Esencialmente en sus últimas dos temporadas con el club español fue que empezaron a filtrarse informaciones de estas actitudes bohemias. Tras tres temporadas magníficas se empezaba a dudar de Ronaldinho. No fue coincidencia que todo esto ocurriese luego de una participación nada memorable de la selección brasileña en el Mundial de 2006, en el que la sola presencia de Ronaldinho y Kaká en el onceno titular le daba a Brasil un gran favoritismo, el cual no se concretó.

La aventura italiana

Sus últimas dos temporadas barcelonesas estuvieron bajo la sospecha, y sumado a un rendimiento colectivo del Barcelona que hacían pensar en los años previos de sequía, finalmente es vendido al Milán, un viejo sueño de su propietario, el Primer Ministro de Italia, Silvio Berlusconi.

La venta, en el verano del 2008, fue por una suma que resultaba irrisoria para el caché de Ronaldinho poco antes. Su presentación en Milán estaba a la altura de lo que había sido el jugador gaúcho un par de años antes.

En el 2008-2009 el Milán quedaba en tercer lugar con 74 puntos, a 10 del Inter; mientras en la campaña 2009-2010 terminaban a 12 puntos del rival citadino, también en tercer puesto. En sus primeras dos campañas milanesas Ronaldinho realizaba 8 y 12 goles en la Serie A, respectivamente, además de ser el líder en asistencias (16) en la Serie A en el pasado curso.

Las cifras eran óptimas, y si a eso le sumamos una que otra genialidad casi en cada partido, parecía que Ronaldinho estaba todavía para seguir en el fútbol del más alto nivel, aunque no con la constancia mostrada en sus primeros tres años barceloneses, sus años dorados.

El pasado torneo jugó en 36 de los 38 partidos de la Serie A, y asumo que no solo por lo que podía aportar, sino también por el grado de confianza depositado en Ronaldinho por su compatriota Leonardo, técnico milanista la pasada campaña, técnico del Inter en este momento.

Sin embargo, en la presente campaña Massimiliano Allegri, el nuevo técnico no ha confiado tanto en el brasileño, especialmente por las filtraciones de noticias que dan cuenta de que las costumbres nocturnas del gaúcho no son cosa del pasado, sino también del presente. Sus últimos partidos los ha pasado más en la banca que en el terreno, y sus bajos registros no hacen pensar en que Ronaldinho estará más allá de junio de 2011, cuando acabe su contrato con el Milán.

La ausencia de goles en 11 partidos del presente campeonato de Serie A ni siquiera invitan a pensar que seguirá más allá de enero, cuando se abra el mercado de invierno.

Diversas informaciones han dado cuenta del interés de equipos de su país por sus servicios, como el Flamengo y el Palmeiras, pero especialmente de su natal Gremio.

El Milán parece ya no tener la suficiente paciencia con un resurgimiento mayor por parte de Ronaldinho. Además, el equipo ha mejorado mucho (por lo menos para el campeonato doméstico italiano) como para estar en la primera posición, con las buenas actuaciones de los recién incorporados Zlatan Ibrahimovic y Robinho (9 y 6 goles, respectivamente en los ligueros), más los seis goles en solo ocho partidos de Pato, quien se encuentra actualmente lesionado.

Además, la llegada de Antonio Cassano, separado de la Sampdoria por problemas disciplinarios, parece expulsar definitivamente al brasileño del Milán. De no encontrar un comprador adecuado, el Milán (y especialmente su técnico) podrían simplemente convertir a Ronaldinho en una pieza de lujo en el banquillo.

¿Volver a la élite? De él depende

Ganador del Balón de Oro en el 2005, del FIFA World Player en el 2004 y 2005, elegido mejor delantero de la Champions League 2004-2005 y Mejor jugador en la misma competición en la edición 2005-2006, también fue elegido por la revista inglesa World Soccer el mejor jugador de la década 2000-2009. Sin embargo, los días de Ronaldinho en Italia y en Europa parecen contados.

Solo una sorpresa mayúscula permitiría que Ronaldinho, de 30 años, siga en Europa. Si él lo quiere puede rendir a buen nivel por dos o tres años más en el Viejo Continente. Por lo menos, eso creo yo. Menos bares y mayor entrenamiento, unido a un espectacular sentido de juego pienso que harían que Ronaldinho volviese a un gran nivel de juego, aunque no creo que el nivel alcanzado entre el 2003 y 2005 lo logre de nuevo, pero, un 75 % de ese nivel sería más que suficiente para estar en la élite.

lunes, 13 de abril de 2009

Ronaldinho, una estrella que se apaga

El primer gol de Ronaldinho en la Serie A italiana fue el primer encuentro del derby milanés, un golazo de cabeza, que a la postre fue el único gol de aquel partido. El Gaucho celebró como si se tratara de la Final de un Mundial.

Pocos meses antes había acabado su período en el Barcelona, equipo con el cual jugó sus mejores tres años de profesionalismo, en los cuales se encumbró sin discusión como el mejor jugador del mundo. Otros dos años arrojaron sombras y dudas sobre si podría seguir en el lo más alto del podio futbolístico. Ambas parte –jugador y club- buscaron una salida, que no fue más que ir al Milán, el Milán que ha ganado Copas de Europa más que ningún otro equipo en los últimos 30 años. Para la foto Ronaldinho aparecía feliz entre el presidente del Barcelona, Joan Laporta, y Adriano Galliani, la cabeza visible del Milán, siempre secundado por el actual Primer Ministro italiano, Silvio Berlusconi.

Pero aunque el brillo del otrora mejor jugador del mundo se ha dejado colar de cuando en cuando, especialmente con alguna brillante asistencia, el jugador de Porto Alegre está a años luz de ser el hombre decisivo en la cancha que tantas y tantas noches en liga y en competiciones europeas millones vimos disfrutar por los televisores de medio mundo.

En las últimas semanas ha visto poca acción, seguramente sentenciado por las públicas palabras de su entrenador, Carlo Ancelotti, quien ha dicho que Ronaldinho debe entrenar más, hacer más trabajo físico y apelar menos al talento natural que tenga. En los dos últimos años en el Barcelona sus principales críticos apelaron a la pasión por la noche y la juerga del jugador para destacar lo que consideraban poca profesionalidad y desmedro de su condición física. En alguna ocasión apareció una foto del Gaucho con el torso desnudo, algo ancho y grasoso en relación a una foto de un año antes, en la cual se torso parecía el de un Batman o un Superman. Incluso en sus primeras semanas ya iniciado el campeonato italiano se filtró la información de alguna juerga en algún club de moda en Milano a altas horas de la noche, pocos días antes de algún partido.

Y hace apenas dos semanas Ronaldinho reconocía que no era feliz en el Milán y que podría cambiar de club al finalizar la temporada, previamente a una reunión con la directiva del equipo lombardo.

Entre las opciones que la prensa ha especulado se encuentra el Manchester City, el mismo equipo que ofreció más de 100 millones de dólares por su colega y compatriota Kaká, y donde podría reunirse con Robinho, quien también tiene un pasado de juergas y francachelas nocturnas, pero con un talento de sobra al igual que el ex número 10 del Barcelona. En España se ha especulado con la posibilidad de que recale en el Real Madrid de volver Florentino Pérez a la presidencia del club blanco, incluso su representante y hermano, Roberto de Assis ha dicho que estarían encantados de volver a una ciudad que es especial para ellos… ¡a Barcelona!

Seamos francos y agradecidos. Ronaldinho dio mucho al Barça, pero también el club le dio mucho a él. Fue un escaparate excelente para su talento, medio perdido en un club de poco prestigio en Francia (el Paris Saint German) antes de llegar a Cataluña, España. Además, el Barcelona actual discute con otras formaciones pasadas si es el mejor de toda su historia, con un Messi en franca ascensión al estrellato que cuatro años atrás era patrimonio de Ronaldinho en las mismas filas que milita actualmente el argentino.

¿Qué rol cumpliría el Gaucho en el Barça actual? ¿Suplente de lujo? Porque, a quien sentaría para poder ser titular: ¿A Messi? Imposible. ¿A Eto’o y sus muchos goles, a Henry que parece ser el mismo de sus mejores años en el Arsenal, a Xavi o Iniesta, posiblemente los dos mediocentros con mejor visión de juego de toda Europa? Pero mejor aún, ¿qué podría darle Ronaldinho al Barcelona que no puede el club suplir con los jugadores que ya tiene?

Ronaldinho ya no es la estrella fulgurante de antes. Pienso que tiene todavía en sus botas talento para jugar varios años a un alto nivel, pero no al nivel estelar de años pasados. Quizá le convendría hacer más esfuerzo y trabajo físico como dijera públicamente Ancelotti. Quizá le convendría plantearse ser un líder en el Milán, especialmente si se marcha Kaká, o irse a Inglaterra a un equipo de media tabla y buscar ser el ‘salvador’ de un equipo con dinero pero sin demasiado prestigio actual. Pero al Barcelona no debe pensar regresar. El recuerdo de sus grandes jugadas está muy presente entre los fanáticos y asiduos al Camp Nou como para pretender maravillar siendo mucho menos jugador que lo que fue hasta hace tres años. Quizá le convendría regresar a Brasil y reencontrar las raíces que lo hizo el mejor jugador del mundo por casi tres años. Al paso que va sus años en Europa parecen estar contados, a menos que de un vuelco completo en su aptitud y deje de pensar en demasía en el tema de la “felicidad”. Al fin y al cabo, la felicidad de jugadores como Messi ahora mismo depende del trabajo, del esfuerzo, de la disciplina, no simplemente de una sensación de felicidad.