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viernes, 22 de julio de 2011

El gol, recurso escaso en la Copa América 2011

De las últimas 10 ediciones de la Copa América (incluyendo la presente edición que finaliza este fin de semana), esta es la más pobre en cuanto a goles realizados. A falta de dos partidos se han marcado 46 goles en 24 partidos, para una media por debajo de los dos goles (1.9 por partido).

Habría que remontarse a la edición de 1989 celebrada en Brasil para toparse con la menor cantidad de goles en este torneo en los últimos 23 años, cuando se realizaron 55 en 26 partidos, para un promedio de 2.1 goles por partido. Para igualar este registro tendrían que marcarse 9 goles en los dos partidos que restan, el de Venezuela-Perú por el tercer puesto y el de Uruguay-Paraguay por el título del torneo.

Otro aspecto en que la edición presente parece se quedará corta también respecto a las últimas 9 ediciones es cuanto a las cifras del goleador máximo del torneo. Al momento los líderes con 3 goles son el argentino Sergio Kun Agüero y el uruguayo Luis Suárez, que jugará la final el domingo, al igual que su compatriota Álvaro Pereira, con dos. El peruano Paolo Guerrero buscará aumentar su cuenta (2) el sábado ante Venezuela. De ninguno de los que están vivos en el torneo llegar hasta los cuatro goles, el liderato compartido en tres será la cifra más baja desde 1983, cuando cuatro jugadores marcaron tres tantos.

En las últimas 10 ediciones se han jugado siempre 26 partidos. Los torneos más goleadores han sido los dos precedentes a la edición 2011: en el 2007 se marcaron 86 goles (3.3 por partido) y en 2004 hubo 78 goles (3 por partido). En ambos torneos los brasileños fueron los máximos goleadores: en el 2007 Robinho marcó 6, mientras en el 2004 Adriano marcó 7.

El tercer torneo más goleador de los últimos 10 fue el de 1991, donde se marcaron 73 (2.8 por encuentro), siendo Gabriel Batistuta el goleador, con 6 tantos. El argentino fue también co-líder con 4 goles en la edición de 1995, junto al mexicano Luis Hernández.

Los cinco torneos realizados de 1993 a 2001 mantuvieron una media de goles por partido entre los 2.3 a 2.6 por encuentro. La Copa América 2011 necesitaría6 goles en los dos partidos restantes para llegar a un promedio justo de 2 goles por partido. Aún así será el torneo más pobre en ese sentido en mucho tiempo. Otras han sido las riquezas de esta edición, pero no el gol.

martes, 1 de febrero de 2011

Milán y Napoli marcan el ritmo de la Serie A

Luego de 22 jornadas disputadas el Milán se afianza en un liderato afianzado en buena medida en la gran labor de Zlatan Ibrahimovic, un grandísimo jugador en el campeonato doméstico italiano, aun cuando tiene con él y con los clubes que ha jugado en Italia una gran deuda en competiciones internacionales.

Pero, sería injusto achacar todo el buen hacer del Milán al sueco. De todas maneras, el fútbol es colectividad, por más que algunas individualidades sean tan determinantes. De muy importante considero las labores de Pato (para mi gusto, un jugador en la antesala de ser un crack) y de Robinho, que parece estar madurando mucho como jugador en Italia.

El Sur existe

El Napoli es la escolta milanesa, a cuatro puntos, y jornada a jornada forjando el sueño del asalto a la cúspide y lograr algo que hasta ahora solo parecía posible cuando jugó Maradona en la sureña ciudad: ganar un Scudetto.

Los napolitanos siguen contando como en campañas anteriores con jugadores de gran talento y con más madurez, como el argentino Ezequiel Lavezzi y el eslovaco Marek Hamsik, quienes en este campeonato se notan mas colaboradores y menos individualistas en sus acciones ofensivas (Lavezzi es actual co-líder en asistencias, con 10); pero la gran diferencia este año es el uruguayo Edison Cavani, ex jugador del Palermo.

Cavani lleva ya marcados 17 goles, siendo el actual líder goleador, y superando sus mejores registros anteriores en Italia: 14 (2008-2009) y 13 (2009-2010).

Si bien es una buena noticia la gran labor de estos tres jugadores en el aspecto ofensivo, la potencial mala noticia es que fuera de ellos el equipo napolitano tiene poca profundidad en ese apartado, por lo cual la ausencia por posibles lesiones de algunos de ellos podría ser fatal para las aspiraciones en lo que resta del campeonato, que a mi entender debe ser antes que nada asegurar un puesto para la Champions League.

Esa escasa profundidad, entiendo se refleja en los muchos minutos que tienen a cuesta esta tríada de jugadores. De los últimos 11 partidos disputados por Lavezzi ha jugado todos los minutos en 10 de ellos. En siete partidos ha jugado por completo Cavani de los últimos nueve. Hamsik no ha jugado los 90 minutos en los últimos tres encuentros del Napoli (saldados los tres con victorias), muestra de que quizá el técnico estaría dosificando un poco más a varios de sus pilares, algo que deberá ser fundamental para los últimos cuatro meses de campeonato.

El Scudetto es posible, pero el Milán se ve sólido, a pesar de tener lagunas importantes, algunas de ellas fomentadas por las muchas lesiones del equipo rossonero (empezando por la de Nesta, que merma sensiblemente la defensa; y la de Pirlo, en el mediocampo).

La buena noticia para el Napoli es que la defensa, sin ser excelsa, deja menos dudas que el pasado año, en el cual permitió 43 goles en 38 partidos. Actualmente han encajado 20 en 22 encuentros.

En los primeros 8 partidos del campeonato el Napoli permitió 11 goles. En los últimos 8 partidos solo han permitidos tres goles, y todos en el mismo encuentro, en la derrota ante el Inter el 6 de enero. Si la defensa sigue comportándose a esos niveles el Napoli tendrá la posibilidad real de llegar hasta el fin de campeonato luchando no solo por puestos europeos, sino también por el ansiado Scudetto.

En los últimos 8 partidos de la Serie A el Napoli ha conseguido 19 de 24 puntos posibles, razón que explica en gran medida que esté en el segundo lugar del campeonato.

La Juventus pierde el tren, el Inter y Roma a la espera los fracasos del Milán y Napoli

No habría que olvidar a la Lazio, en el tercer puesto con 40 puntos, pero con poca pegada. De hecho, es el equipo con menos goles realizados entre los primeros 8 puestos. Pero, por encima de todo, habría que perder menos de vista al Inter y a la Roma, equipos con buenas plantillas y con capacidad de meterse en grandes rachas, a la espera de los fallos de los de arriba.

A la Juventus, me parece, le queda el objetivo de asaltar uno de los puestos de Champions League (aunque no lo tendrá nada fácil) y empezar desde ahora a construir el equipo del próximo campeonato. Parece que el tren del presente campeonato lo han perdido, y no solo por muchas e importantes ausencias (la peor de todas, la de Quaguiarella), sino también por deficientes planteamientos de juego.

De todas maneras, el Milán me parece un equipo equilibrado y bien reforzado este invierno (la inclusión de Antonio Cassano puede ser vital), y el Napoli parece estar dando pasos concretos para pasar de ser un equipo posible a un equipo real.

domingo, 14 de junio de 2009

Copa Confederaciones 2009: la prueba para el Mundial 2010

La Copa Confederaciones 2009 se inició hoy (domingo 14 de junio) en Sudáfrica, con un soso empate entre la selección anfitriona e Irak.

El segundo partido de la jornada inaugural fue un magnífico entrenamiento para la selección heredada por Vicente del Bosque de Luis Aragonés. Ya a la media hora del partido España ganaba 4-0 con tríada de goles de Fernando Torres a la selección de Nueva Zelanda. Lo mismo que España había mostrado en la última Eurocopa: toque, buen manejo del balón, contundencia en la definición. Como tituló el diario deportivo italiano La Gazzetta dello Sport en su página web: “La Spagna da paura” (España da miedo).

Dicho evento cuenta a priori con tres favoritos: la vigente campeona de la última Eurocopa, España; el último campeón del Mundial, Italia; y con Brasil, siempre favorito a cualquier título que dispute, más allá de la que selección hoy dirigida por el otrora defensa brasileño, Dunga, sea una de los equipos brasileños menos alegres de la historia. Eso sí, pragmático es el juego brasileño, algo que parece adorar en extremo su entrenador.

De los otros cinco participantes es poco o nada lo que se debe esperar. Que Estados Unidos, Egipto, Sudáfrica, Nueva Zelanda o Irak levantasen la copa sería casi milagroso dado el nivel de los tres equipos anteriores. Quizá solo de Estados Unidos se pueda esperar una sorpresa –algún empate, quizá alguna victoria ante alguno de los “tres grandes”-, pero pensar que podrían ganar por encima de brasileños, españoles e italianos a la vez suena a quimera.

Brasil dependerá en gran medida del pragmatismo imprimido por Dunga bajo su dirección, el buen hacer y la visión de juego de Kaká y la fantasía de Robinho, que cuando se enfunda la camiseta verdeamarilla parece jugar mucho mejor que con las camisetas de los clubes en Europa. Italia, la eterna Italia de las dudas, no tiene el favoritismo que si tienen los españoles y los brasileños, pero a los italianos se les reconoce desde décadas una enorme capacidad de competir que puede ir más allá de su propios talentos individuales. Pocas selecciones en el mundo han sacado tanto provecho de lo que tienen a disposición en cada momento, no de lo que tendrían. Eso, guste o no.

Para la Italia de Marcello Lippi –el director técnico que ganó el Mundial de 2006- la Copa Confederaciones servirá en gran medida para probar jugadores y probar variantes ofensivas y defensivas. Tras la vuelta del ex director técnico de la Juventus y del Inter varios jugadores han debutado en la Azzurra, y muchos pueden ser los cambios no solo respecto al equipo que él mismo dirigió tres años atrás, sino incluso al equipo que cayó frente a España en penales en la pasada Eurocopa, cuando la dirigía el ex entrenador de la selección Roberto Donadoni.

De las tres grandes selecciones que participan en la edición de esta copa seguramente la que menos experimentos realizará será España, ya que tiene un equipo que funciona y da espectáculo heredada de la anterior Eurocopa.

El evento deportivo tiene 17 años de existencia. La actual edición tendrá una duración de dos semanas (del 14 al 28 de junio), contando con la participación de ocho selecciones en total, incluyendo la única que ha participado en todas las ediciones del torneo: Brasil.

Los brasileños son los máximos ganadores de la Copa Confederaciones junto a Francia, ambos con dos títulos. Argentina, México y Dinamarca han sido las selecciones ganadoras de las otras tres ediciones.

La principal prueba de la Copa Confederaciones

Si bien es cierto que la Copa congrega a tres selecciones con muchas posibilidades de ser protagonistas en el Mundial 2010 –no sería sorpresa que entre italianos, españoles o brasileños salga el campeón de la próxima Copa del Mundo-, la principal prueba de este torneo será verificar la confiabilidad de Sudáfrica como anfitriona en este torneo y hacer una proyección del papel de anfitrión de cara al próximo Mundial.

Ya desde que Sudáfrica obtuviese la primera oportunidad del continente africano para montar un Mundial han habido voces que no estuvieron ni están de acuerdo con que el país africano montase el Mundial. Falta de infraestructuras futbolísticas, deficiencias en el transporte público, en la logística organizativa y altos índices de delincuencia y criminalidad ciudadana han sido varios de los principales argumentos de no pocos críticos para descalificar la aspiración sudafricana. Incluso todavía hoy día hay quienes plantean que hay tiempo para reasignar el Mundial a otro país. Aunque no se dice abiertamente, ese hipotético país sería europeo, asumiendo que ya el Mundial del 2014 ha sido asignado a Brasil, la vuelta del Mundial a América del Sur desde 1978 (Argentina fue el último anfitrión). No sería nada extraño pensar que hay predisposición, incluso menosprecio, ante la candidatura sudafricana, más allá de que existan elementos objetivos de preocupación.

Desde el punto de vista deportivo no hay mucho que demostrar en esta Copa, en todo caso, la capacidad de otras confederaciones que no sean la europea y la sudamericana de producir equipos capaces de ser serios candidatos a ganar grandes competiciones (Ya México ganó la Copa Confederaciones, pero otro equipo, porque este, quizá ni vaya al Mundial). Bueno es aclarar que en todas las ediciones -18 en total- del Mundial de Fútbol jamás un equipo extra europeo o extra sudamericano ha ganado ni siquiera participado en una final. Eso deberá cambiar algún día, aunque no está del todo claro que sea en el Mundial 2010, más allá de que se celebre en África el Mundial.